6 de junio de 2013

Editor artesanal


CLAUDIO RODRÍGUEZ MORALES -.

Los primeros libros que leí en la infancia me hacían creer que se trataba de obras únicas y exclusivas, donde el contenido era inseparable de la forma, como un mensaje personal del autor dirigido hacia mí. Un imberbe polizón dentro de un barco busca a su hermano perdido en los archipiélagos del sur de Chile. Otro niño enamorado de la mejor amiga de su madre se vuelve loco. Un tercer niño muy flaco, pelo tieso y dientes de conejo le escribe desde la cárcel a su madre para que le pague una fianza y lo perdone por el mal rato que la hizo pasar. Un cuarto niño, crespo y colorín, es el propietario de un planeta minúsculo, con árboles gigantes y una flor pretenciosa. Por último, un loco dedicándole sus escritos a un burro, al que considera su mejor amigo. Historias que por momentos parecían únicas, que sólo yo conocía al revisar descuidadas ediciones en papel rugoso y café, y que me motivaron a confeccionar mis propias publicaciones, engendros que fusionaban una deficiente narración y dibujos sin perspectiva en unas hojas unidas por corchetes y scotch. Conocer el origen de la imprenta y las formas de reproducción en serie coartaron mi vocación de editor artesanal.

12 comentarios:

  1. Esa Colección del pequeño Rodríguez hoy sería de culto amigo. Y todo por la culpa de ese viejo Gutenberg.

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  2. Una tierna evocación... Ya me encariñé con el Claudio adulto y ahora con el chiquitín.

    Qué lindo es conocerle la infancia a la gente porque permite saber más de ellos.

    Me encanta que te compartas así!!Gracias!!

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  3. Entre todos compartimos este especio que cada día se me vuelve más necesario, amigos.

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  4. Me hiciste recordar a Pelo de zanahoria, mi primer libro importante. Ese pequeño pillo no tenía nada que ver con tu deseo de convertirte en editor. Pero fue mi primer libro. Cómo odié a su madre, esa Mamá Lepic.
    Buena entrada Claudio.

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  5. No logro dar con la historia del niño encarcelado ni con la del loco enamorado del burro, estimado amigo Claudio. Quizás puedas ayudarme.

    "El último grumete de la Baquedano", sí tuve que leerlo obligatoriamente. En ese tiempo no tenía mucho que comparar y aun así no me pareció un libro espectacular. La historia era atractiva, pero salían uniformados en un momento histórico en que los uniformados eran despreciables. Quizás esa fue la distracción que me pudo hacer conducido a una injusticia apreciativa. La película es regular, si bien el entrañable sargento del buque hace que valga la pena verla.

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  6. El primero es Papelucho Detective, a mi juicio el mejor de la zaga, y el otro es nada menos que Platero y yo.
    Gracias por el dato, Marcelino, ese libro no lo conocía pero se ve interesante...

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  7. Platero y yo, me toco hacer un resumen de ese libro cuando entre a la secundaria. Encuaderne muchas hojas blancas, hice dibujos y globos de texto como un comic. La maestra me puso la calificacion mas alta y me gane su atencion. Como olvidarme de ese libro.
    Gracias por la vuelta a esos años y por traernos a la mente al niño Claudio =)

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  8. El primer libro de lectura se llamaba Mariluz, pero no recuerdo nada del mismo salvo que era una niña muy pobre y tenía un padre muy alto. Debería tener yo unos cinco años, nada más. Sin embargo recuerdo nítidimente mi primer recuerdo. Los años que yo tenía no puedo precisarlos, pero sé que mi padre, agachado para estar a mi altura me abrazaba y me decía: voy a ir a ver a torear a Manolete, aquél famoso torero español. Pero a Manolete le mató un toro y mi padre no pudo verlo torear.
    El libro de infancia que más recuerdo me trae es Mujercitas. Lo leí releí mil veces además de mirar con devoción las imágenes pues era un libro con ilustraciones donde se veían a las cuatro protagonistas en diferentes situaciones.
    Es francamente hermoso que la gente nos cuente detalles de su infancia. El mejor de los regalos.
    Os invito a que contéis vuestro primer recuerdo.
    Un abrazo para todos.

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  9. Me encanta este toque de llamada a la nostalgia que despiertan los viejos recuerdos de una infancia perdida, y en mi caso, ya muy lejana.
    Yo aprendí a leer con comics, pero luego di enseguida el salto a los libros. El primero que recuerdo es uno que se llamaba "Piratas, Bucaneros y Filibusteros" y narraba las biografías y anécdotas de esos personajes, no por reales menos fantásticos, que despertaban mi fantasía de una manera descontrolada.
    ¡Muchas gracias por este ratito de flashback...!

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  10. Todo lo que estuviese impreso era bien recibido para este pequeño campesino de las montañas. Las historias, moralinas y chistes fomes del Readers Digest, los envoltorios de diarios viejos, los libros de primarias pasadas y las revistas de moda de los antepasados guardados en baúles polvoriemtos.

    Tantos recuerdos, amigo.

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  11. Gracias Jesús y Muzam por actualizar este texto y volver sobre él. Amigos, que tengan un excelente año, de verdad, lo necesitamos.

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  12. LUIS6/6/13

    Que pena no poder compartir el recuerdo de mi primer libro, cuando mis primeras lecturas fueron las revistas de historietas (comics para los generaciones mas recientes), relatos fantásticos que nos consumían las horas, nos transformaban imaginariamente en super héroes y provocaban grandes berrinches en nuestros profesores.

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