9 de noviembre de 2010

México: entre mármoles, tequilas y aprovechados

LILYMETH MENA -.

Cuando un amigo extranjero viene a México y quiere conocerme, siempre elijo como punto de encuentro el Palacio de Bellas Artes. Las razones son varias. Si la cita es al mediodía o por la tarde, el mármol del palacio y sus alrededores te dejan ciego de cómo blanquean. Algo digno de ser visto, como el verde de las jardineras llenas de florecitas y la gente sentada platicando. De noche, no falta el cilindrero tocando un tango, mientras su pareja pide monedas con el gorro a los paseantes. Los niños, mientras tanto, juegan con cositas luminosas y los pequeños grupos de amigos esperan a los que faltan. Siempre lo he considerado un muy buen lugar para quedar, sea la ocasión que sea. Es un punto muy conocido y al que es fácil llegar, en auto o en transporte público. Digamos que no hay cómo perderse.


Una vez que te sitúas a las afueras del palacio, puedes quedarte de pie por unos instantes sobre el Eje Central. Creo que es un lugar perfecto para darte una idea de lo que es México hoy en día, de lo que te ofrece.

A tu derecha queda el Palacio de Bellas Artes, con sus jardineras, su plaza blanca y sus fuentes. Más allá del palacio está la alameda central, un parque enorme que aun conserva los pastos, las azucenas y sus altísimos árboles de antaño. Puestos de collares, dulces, botanitas y el Hemiciclo a Juárez, que como es de mármol blanco, te deja ciego con la luz del sol. Si te atraviesas dos calles encontrarás el barrio chino, donde encuentras tiendas en que te venden desde sombrillas de papel con cerezos dibujados hasta chicles de ginseng. Hay restaurantes decorados en rojo donde puedes disfrutar de un buen buffet y atragantarte de bolitas de cerdo frito. No olvides tu galleta de la suerte.

Frente a tí, sobre el Eje Central, se combinan de un modo casi imperceptible lo viejo y lo moderno. En uno de los costados de la ancha avenida, se encuentra erguida de pie La Torre Latinoamericana, un edificio con fachada de cristal de 45 pisos y 204metros, que fue en su inauguración (1956) el rascacielos mas alto de la ciudad. Claro que si la ves hoy, notas que es un edificio viejito y que sus cristales opacos ya no causan la admiración de antes. A poca distancia de ella se encuentra La Plaza de la Computación, un lugar lleno de corredores que más que plaza parece casa de ratón. En ella puedes encontrar cualquier cosa para tu computadora a muy bajo precio. Del otro lado de la avenida está La Plaza del Celular; corredorcitos atiborrados de accesorios y consumibles para celular. Creo que no existe chilango que no haya entrado a conseguir un cargador o carcasa nueva. A menos que seas o te creas de la High Society.

A tu mano izquierda están las monísimas calles de Tacuba, Donceles, Madero, 16 de Septiembre y Venustiano Carranza, que te llevan directamente hasta el Zócalo. Cada una de estas calles tiene su encanto. De hecho, Madero se está estrenando como corredor peatonal. Hay librerías, restaurantes, cafés, tiendas de ropa, de fragancias, de discos, de cámaras fotográficas, pastelerías, e incluso hay un par de cines porno con ballet parking, y una plaza de dos pisos de puras tiendas sexshop.

A tus espaldas (¿pos cuántas tienes?) está Garibaldi, lugarcito entretenido para echarte un trago con las o los cuates, escuchar mariachis y comer platillos típicos. Un lugarcito que ha dejado de ser bohemio, para convertirse en lugar de esparcimiento para los jóvenes y los que todavía se sienten jóvenes. Ahí te puedes quedar hasta que tú quieras, nadie cierra ni te corre. El chiste es que lleves suficiente dinero para beber o comer.

Así como he pintado un paisaje urbano del centro de mi ciudad, ahora voy a pintar uno de nuestra situación política.

Después de la revolución a todos nos cargó el carajo. Se institucionalizaron los primeros partidos políticos. Y ahí fue donde comenzó la hecatombe. A Plutarco Elías Calles se le ocurrió formar el Partido Nacional Revolucionario (PNR), un partido de derecha que tomó el poder en 1928, y que pese a que cambió de nombre en dos ocasiones, no perdió fuerza. Fue hasta 1946 cuando se le llamó por fin Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este partido gobernó México durante 72 años. Si, leyó usted bien, 72 añotes¡ Siete décadas en que el gobierno abusó mucho de su poder y del dominio que había logrado sobre el pueblo. Es el Partido de Ávila Camacho, que metió la nariz en la segunda guerra mundial y nos llevó de corbata; del asesino que ordenó la matanza de Tlatelolco, Gustavo Díaz Ordás; del pendejo de López Portillo, que mandó a su compadre Díaz Ordás como embajador a España para que viviera su vejez en paz donde nadie lo molestara, y del estafador Salinas de Gortari, que no sólo se volvió multimillonario con todo el dinero de las arcas del pueblo que depositó en Suiza, sino que permitió que enviaran a su hermano a la cárcel, y que hundió al país en una zanja económica que hasta ahora no creo que hayamos salvado.

Algunos hombres de gran presencia y poder formaron a su vez partidos que hasta la fecha son de gran importancia. En 1939, Manuel Gómez Morín formó el Partido Acción Nacional (PAN). En 1989, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD). México siempre se ha mantenido entre la derecha y el centro. La izquierda no ha sido muy tomada en serio. Aquí la izquierda es tabú, es cosa de rojos, de comunistas, de inadaptados.

Luego de los 72 años de gobierno del PRI, fue el PAN el que se llevó la presidencia. Hasta ahora han sido sólo dos sexenios, pero con eso nos basta para hacernos una idea de lo que el PAN es capaz de hacer y de no hacer. El PRD se ha perdido en sus derrumbes internos, en su mala presencia pública, en la poca sensatez de sus militantes, es un partido que antes fuera fuerte pero que ahora es mas débil que un mosquito con gripe.

Ese es nuestro panorama político. Esas son nuestras escasas e igualmente pobres opciones. Por eso muchos dicen que no hay a quien irle. Si te sientas cerca de algún grupo de ancianos platicando en el parque, escucharás que en las próximas elecciones votaran por el PRI. Creen que quizá sea cierto aquel refrán de “más vale malo conocido, que bueno por conocer”.

La derecha en México es racista, fascista, chovinista, es el partido de la gente bien, de los que no tienen ni han tenido jamás problemas económicos y que en su vida pisarán el zócalo para unirse a un mitin. Son los que todo lo mueven a través de sus influencias.

Los que parece que son de centro, son aquellos que son o han sido burócratas, los que se hicieron de su casa duplex con pagos congelados, los que heredaron una planta en PEMEX, en algún sindicato o de maestros, y que se la heredarán a alguno de sus hijos (en caso de no tener hijos terminarán vendiéndola por muchos miles de pesos) Son los que si bien no tienen de más, tampoco les falta nada, y que sólo se unen a una marcha si es por algo que les convenga económicamente, o les signifique horas pagadas fuera de la oficina.

Los de izquierda (ilusos soñadores), son en su mayoría aquellos de más bajo nivel económico, los que idolatran al Che, los que son tan jóvenes que confunden ser de izquierda con ser comunista, los que son del proletariado y se identifican con los candidatos de fachada humilde, los que van a todo mitin, marcha o huelga, si se les dice que es por el bien común. Por que “El pueblo unido jamás será vencido ¡¡”

Aunque en estas clasificaciones como en todas las que el humano hace, hay excepciones y ejemplos de humildad. Hay artistas, filósofos y gente muy culta que siempre va contra la corriente y que en lugar de ir a los eventos del PRI o del PAN, van a eventos y mitines del PRD.

Porque el verdadero espíritu de izquierda no ha muerto del todo, y aun los estudiosos saben cuando algo no anda bien o es injusto.

Así como en el paisaje urbano se combinan lo antiguo con lo moderno, en nuestra política también están muy bien revueltos los niños verdes ecologistas con los dinosaurios.

6 comentarios:

  1. Querida Lilymeth, después de leer esta reflexión y otras de Jorge, Lorena y Claudio sobre este mismo tema, es decir, sobre la pésima calidad de la clase política, sobre la desesperanza del pueblo llano generada por su incapacidad para hacer las cosas "medianamente" bien (aquí, en España, le llamamos a eso "desafección"), y sobre la tristemente negativa percepción del futuro que se trasluce de sus comentarios, llego a la conclusión de que ese mal es una pandemia, como la de la cacareada gripe A.
    En Chile, en México, en Argentina y en España la clase política padece de "inutilitis" total, de una desfachatez tal que han logrado que hoy en día los votantes no reconozcan diferencias entre ellos; ni siquiera en el collar del dicho de los perros. Hasta en eso se parecen.
    ¡Qué pena de mundo! ¡Qué desperdicio de energía la de los que vamos a votar! ¡Qué tristeza ante el futuro que legamos a nuestros hijos! ¡Qué diferencia de gestión con la de Lula!

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  2. Lilymeth, más que comentar quiero preguntar:
    ¿Qué ocurrió antes de 1928 que provocara el nacimiento del Partido Revolucionario Nacional? ¿Qué tipo de gobierno se tuvo? ¿Esta revolución conservadora de 1928 fue motivada por cambios de gobiernos de izquierda, tal vez?
    ¿Qué pasó con Cuautemoc Cárdenas, el lider del PRD?
    ¿Qué pasó con Ernesto Zedillo, quien derrotara a Cárdenas en las elecciones?
    ¿Que opinión te merece Calderón? ¿Es tan conservador como Fox?

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  3. Huy, Claudio. Fox era un ignorante en toda materia que le permitiera gobernar, fue líder de la empresa Coca Cola en México y eso era todo su pasado. Calderón es igual de inútil. No solo no trajo cambios a las ayudas para el pueblo, sino que conservó los mismos programas que inició Fox. Que de hecho fueron malísimos en su sexenio. Algo que nadie había hecho, cada uno siempre trae sus proyectos nuevos.
    Zedillo en mi muy personal opinión, ha sido uno de los menos peores presidentes, que no por eso el mejor. No nos dejó hundidos hasta el copete como otros. Nos dejo con un crecimiento anual del siete por ciento. Algo que nadie más, pero bueno, él es doctor en economía. No había tanto problema con el narco menudeo, ni tanta inseguridad. Yo respeto mucho su trabajo y su actual desempeño en la ONU. Es creo el único ex presidente mexicano, que no tiene que esconder la cara, y se diluye en el ambiente mundial.
    Ha sido el único presidente que tuvo huevos para pedir que le retiraran la pensión vitalicia. Eso de por si me merece elogios.
    Antes de 1928 todo era infinitamente peor, pero seria consuelo de tontos.
    Nuestra historia es tan precaria como interesante.
    Los gobiernos, casi imperios de Santa Ana, de Maximiliano, de Porfirio Díaz. Dejaron al país sumido en la pobreza y la desesperación.
    Cuauhtemoc Cárdenas, se ha perdido. La única imagen moral de la izquierda mexicana, traicionó a sus militantes y seguidores hace unos años cuando Calderón subió al poder. Fue a comer a los Pinos con el nuevo presidente y se dejó otorgar un nombramiento ridículo. Que jamás ejerció. Desde ese momento ya no se le ve por ningún lado ni se sabe de él.
    Desde entonces el PRD es casi inexistente para mi. Igual que cualquier otro partido.
    Su resquebrajamiento interno, es imposible de restaurar.
    No hay opciones para nosotros. Nos vemos encerrados entre el PRI que nos mantuvo 72 años en la oscuridad, o seguir con el PAN que nos mantiene en ascuas.
    Gracias por leer, Jesús Chamali, me gusta mucho lo que nos compartes de tu situación política en España. Acá no se oye mucho del viejo continente, o tal vez no le ponemos la misma importancia. Me interesa bastante cuando comentas.

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  4. Ese Fox parecía un profesor Jirafales importado de Texas. Todo indica que no hay que tener mayores méritos para ascender a la presidencia de un país. De hecho los méritos personales y sobretodo la ética parecen jugar en contra para quien pretende dirigir a un pueblo.

    Conozco México a través del Chavo del Ocho y el Chapulín Colorado. Aprendí sus modismos, sus mañas, sus carencias y sus grandezas de la mano de Roberto Gómez Bolaños. ¿Será una imagen distorsionadora? No podemos saberlo quienes no vivimos allí, pero creo que nadie ha hecho más conocido a México en el mundo que este guionista cómico.

    También he leído a Rulfo y a Carlos Fuentes. A través de ellos se siente el alma profunda de México, tal como Gogol nos muestra a los rusos o Reinaldo Arenas a Cuba.

    Esa es la mejor mirada sin duda, porque la que transmiten los medios informativos es la de un infierno. Balaceras, corrupción, violencia, asesinatos de mujeres y narcotráfico. Leyendo sólo la prensa, a pocos extranjeros les quedan ganas de visitar México. Recuerdo el impacto que me causó un programa de HBO sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez y cómo las autoridades, lejos de ayudar a desentrañar los casos o servir para algo, entorpecían todas las investigaciones y demostraban un grado de indolencia y corrupción asqueroso.

    Hace poco, el caso de Tamaulipas no hizo más que confirmar esta imagen de un país que parece estarse incendiando por los cuatro costados.

    Sin embargo, tu visión es muy distinta, mucho más amable y hace renacer en nosotros ese amor por el México que nos conocimos a través de los libros de Rulfo y de Fuentes, y sobretodo con el Chavo del Ocho, una entretención de las tardes que ya nos ha hecho reir sin interrupción por más de tres décadas y media.

    No sé si sabes que en Chile la música más popular es por lejos la mexicana, la de los corridos y los mariachis.

    Un abrazo, Lilymeth

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  5. Es algo curioso lo de la música mexicana, aquí en los estados que hacen frontera con EU, se escucha solo música norteña, corridos, narco corridos, según como vas bajando la musía es otra, son cumbias, salsas, banda. En el centro todo cambia de nuevo, Pop, rock, balada. Bajas un poco y vuelve la música mas movida. Los mariachis solo los escuchamos cuando es día de fiesta. A mi me gustan mucho los corridos revolucionarios, pero es difícil encontrarlos, me costo un huevo ajeno hacerme de dos Cd’s. De ahí en fuera pues no soy fiera consumidora de música mexicana. Tal vez solo en momentos en los que me siento peculiarmente patriota. Me da por Jose Alfredo Jimenez, Jorge Negrete, Pedro Infante.
    La visión de Bolaños no es equivocada, solo tal vez, un poco exagerada. Lo corriente lo hacia mas corriente. Lo popular, grotesco. Yo jamás entendí ni fui partidaria de su humor, que aunque es blanco, me pareció siempre muy simple. De Rulfo y Fuestes, mil veces Rulfo. Mas limpio y mexicanisimo en toda la extension.
    Recuerdo cuando vivía en Acapulco, los turistas bajaban con botellas de agua suiza del crucero en el puerto, por que la mexicana les da miedo, se aguantaban la sed si se les acababa su botella y el hambre. No comían nada por no agarrar una enfermedad terrible.
    Para mi seria la cosa más triste irme de viaje con un miedo así.
    Pero si solo se quiere conocer el lado amable de las cosas, creo que es mejor no salir nunca de casa.
    Creo que México tiene su lado atroz como cualquier otro país, es nuestro sistema informativo el que se ha dedicado a ponerlo por los suelos. Es como yo que nunca iré a África, me aterra la malaria y la mosca Tse Tse.

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  6. Pocos sucesos han causado tan multitudinaria algarabía en el pueblo chileno como la visita de Jorge Negrete y más tarde, los actores del Chavo del Ocho.

    Todo Santiago salió a las calles a vitorear a estos personajes tan queridos.

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