20 de julio de 2011

El tiempo no borra nada


GABRIEL PRACH -.

Yo creo que se equivoca. El tiempo no borra nada. Así es que seguimos aquí esperando el milagro que no ocurre. La memoria esperando florecer ¿Un conflicto recurrente, no es cierto? Y nos subimos a la micro, hacemos la fila y pagamos las cuentas porque no queda otra. Saltando como ranas de charco en charco buscando la laguna reservada sólo para algunos. Después nos metemos en el tráfico y desaparecemos por minutos absorbidos en el presente recomunicado. Insignificantes en el mega mundo. Mediocres hasta decir basta. Y buscamos tozudos influir de alguna manera, perdurar en una vida ya encausada. Todo infructuosamente, desde luego.

Claro que se equivoca. El tiempo no sepulta la memoria, aunque no sea recordada. Porque está viva, sigue allí como alma en pena acechando a los hombrecitos que han cultivado en años de adiestramiento.

El tiempo no borra nada, sólo posterga el estallido y eso si que es cierto. La postergación por miles de motivos. ¿Miedo a la inseguridad que provoca el saber quizá? Es la eterna postergación del ayer. Nos mantienen ocupados el corazón, el alma y el cerebro decía la Marixu y no me digan que no es verdad. Nos anulan sin percatarnos. Nos crían atados a un pecho en los pasillos de una fábrica, luego nos educan si no hay suerte, (no a todos claro, algunos la poseemos) Después nos largan al mundo en manadas ensimismados a vivir las pesadillas colectivas que nos embriagan y hacen olvidar. Llenamos los espacios con mentiras para que no se note el enorme vacío y cuando al fin nos detenemos a observar ya no recordamos porque estamos viejos y se nos va la vida.

No, yo no creo que el tiempo borre nada. Pienso que espera que despertemos y la recuperemos, empezando del principio. Con la memoria reprimida por los que la saben y la ocultan por propio interés. Empezar con los días perdidos de una vida insípida, esperando a que contemos la historia. Nuestra historia verdadera y quizá entonces si sea bueno perderse para siempre en medio de este mundo de mierda.

Imagen: Edward Hopper, Freight Car at Truro

7 comentarios:

  1. Lucía21/7/11

    Gran verdad mi sr. el tiempo pasa y eso que una vez nos aconteció marcándonos la vida sigue ahí. Habemos quienes recordamos a conciencia como ejercicio diario o entetenimiento y quienes proceden en función a aquello sin saberlo o bien fingen no recordar por mero orgullo-

    ResponderEliminar
  2. Mientras lavamos la ropa, llevamos los chicos a la escuela o hacemos el amor con nuestra pareja.. todo el historial o prontuario está ahí en nuestra cabeza dando vueltas.. Ni el tiempo ni nada los borran. Sólo la negación patologica o el autoengaño ayudan a olvidar transitoriamente.

    ResponderEliminar
  3. Claudia Gomez21/7/11

    No se puede olvidar?? Si no se dejan algunas cosas o sentimientos negativos atrás no se puede seguir a delante. El tiempo sana las heridas y permite el olvido si se quiere, hay que permitirse superarse a uno mismo. Pensamiento positivo!!!!!

    ResponderEliminar
  4. El interlocutor puede ser a veces uno mismo, berreando incansablemente contra todos nuestros yoes.
    La mochila de los recuerdos se agiganta con los días y no siempre esa acumulación nos depara alegrías.

    Sólido, amigo Prach.

    ResponderEliminar
  5. Certero.. directo al blanco. Me quedo pensando en todo aquello que quiero olvidar, lo vivido y sentido.. lo heredado también.. Dale tiempo al tiempo suelen decir los aconsejadores o consuladores ocasionales, mas en el fondo de mi corazón sé que eso que pretendo es imposible. De todos modos sigo intentando, sigo luchando.. nado contra la corriente hasta que me canse y me hunda en el fondo del mar..

    Un gustazo leerte Gabriel.
    Saludos :)

    ResponderEliminar
  6. Excelente, lleno de sentido!, me gustó reencontrarme con su estilo en este blog.

    Saludos Sr. Prach.

    ResponderEliminar
  7. Acertadisimo, concuerdo en cada palabra.

    ResponderEliminar

*