25 de octubre de 2011

CEAMSE Restorán

LORENA LEDESMA -.

Pocas veces vi una imagen tan dura, aunque a decir verdad, en estos últimos años se ven muchas notas e informes de corte social en nuestras pantallas de aire. En este caso, el informe presentaba la situación de extrema pobreza de algunas personas que acuden a los basurales del Ceamse.

La imagen que me dio un golpe directo a la conciencia es la de un hombre de más de medio siglo que extraía un pedazo de carne desde el fondo de una bolsa de residuos. Las manos arrugadas, con evidentes signos de deshidratación y de una vida durísima, quitaban restos de yerba mate del que esa misma noche sería su alimento.

El hombre le hablaba al periodista con tono humorístico pero en sus ojos se reflejaba su trágica realidad. Una imagen panorámica mostraba a un gran número de personas que ingresaban al predio en busca de algo útil para revender, reusar o consumir. Un policía contaba sin angustia que eso sucedía todos los días, y agradecía que ahora se le permitiera entrar con carros para poder manejarse con más facilidad. Al rato un especialista hablaba de los peligros que acarrea meter las manos en los desperdicios y lo terrible de consumir cualquier cosa que se extraiga de allí. Una obviedad a la vista de cualquiera, pero algo sin importancia para la gente que está en esa situación extrema.

La estrella de la nota, el hombre que encontró un trozo de carne "buena" para su cena, llevó al cronista a su humilde hogar. Mientras hablaba, destapó una olla, sacó la carne a punto y la puso en un plato sobre una pequeña mesa, también rescatada de la basura. Sonriente, comió su primer bocado y ofreció un poco a sus compañeros cuyas caras no se veían, pero que de seguro no eran muy diferentes de la que yo misma puse. Son muchas las familias que para subsistir dependen de lo que juntan en los basurales. Se ven innumerables niños haciendo tareas de reciclaje para vender, en horas que debieran acudir a la escuela o estar en una canchita de fútbol.

Este mediodía, mientras almorzaba, recordaba esa escena y sentía que no la olvidaría jamás. No mires esas cosas, me dice mi madre, y se va a dormir sabiendo que no le haré caso y con el fastidio de creer que me torturo de gusto. Cuando miro esas imágenes experimento una sensación de impotencia, mezclado con una sobredosis de conciencia. Las veo sabiendo que con ignorarlas no desaparecerán, aunque con total conciencia de mi pequeñez ante ciertas realidades tan crueles. ¿Cómo ayudar a tanta gente desde este lugar?

Me encontraba sola, sentada en el sofá que está frente a la televisión. Eran las 23 horas. Antes de irme a dormir me sobrevino una inquietud: ¿qué era el CEAMSE? Desde que tengo uso de razón, los que vivimos en Buenos Aires puteamos al CEAMSE como el encargado de la mugre. No pudiendo definirlo correctamente acudí a internet. En su página oficial responde a mi pregunta en una pestaña especial: Empresa líder en el desarrollo ambiental nacional, con 33 años de experiencia. No pude evitar una carcajada en medio de la silenciosa noche con esa primera línea, y eso que aun no empezaba a leer sobre las actividades que realizan para alcanzar sus pomposos objetivos y metas.

11 comentarios:

  1. Crece el número de personas obligadas a alimentarse de la basura, a la par que crecen los restoranes de lujo. Recuerdo el título de la novela de Scott Fitzgerald y me pregunto de qué lado estará el paraíso, ¿del lado de los que rasguñan los huesos roídos o del lado de los que rellenan su privilegiado ocio metiéndose extravagancias culinarias en el hocico?

    Es un gusto reencontrarte escribiendo por estos lados mi querida Lorena.

    Un abrazo tremendo.

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  2. Qué risa.. recuerdo notas alarmantes sobre el estado de las cocinas de lugares tan coquetos como La Recoleta porteña o el mismísimo Puerto Madero, donde los precios que se paga por una porción de carne es un cuarto de un sueldo básico. No todo lo que reluce es oro.

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  3. Anónimo25/10/11

    Todo lo que comemos actualmente es basura. Transgénicos con pesticidas. Ya nada es natural. Luchemos para que los argentinos más pobres puedan superar esa pobreza que nos avergüenza como país.

    Saludos

    Victoria

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  4. El mundo está duro y se hace muy cuesta arriba para muchas personas.

    Te comprendo y comprendo tu estado de ánimo.

    Un abrazo fuerte.

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  5. Terrible. Me hiciste acordar del olor apestoso de Villa inflamable, un barrio donde las familias conviven diariamente y hace años con las emanaciones tóxicas. Pasaba por ai cuando iba al laburo y no se me quita de la cabeza el olor!!

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  6. Dock Sud, Avellaneda, es una buena metáfora de la Argentina en la que vivimos hace décadas... El estado está ausente para atender a la gente que vive en esas condiciones pero siempre atento a las necesidades y demandas de las empresas del Polo Petroquímico, que eluden controles ambientales y concentran ganancias por millones de dólares.

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  7. Las personas que viven de la basura, que por acá también hay muchas y van en aumento, se llegan a especializar en la detección de los alimentos que pueden aun ser consumidos. Quiero decir, su arte consiste en una especie de ruleta rusa alimenticia.

    Abrazos mi querida Lorena

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  8. En Brutti, sporchi e cattivi, de Ettore Scola, se recrea el conjunto de grandezas y miserias del ser humano en torno a un basural. Allí también hay envidia, codicia, perversión, deseo, generosidad y ternura.

    A tantos no les queda otra alternativa. Debemos comprenderlos y a la vez insultar a los gobiernos por no esforzarse más en repartir equitativamente la riqueza de los países.

    Un placer Lorena.

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  9. Ludmila Alonzo26/10/11

    Ni al sistema ni a nadie de los que están arriba les conviene que se enteren de que existe esta problemática. Sólo les conviene para las campañas políticas, les conviene para criticar al gobierno de turno, sólo para eso. Utilizan los problemas para sacarle provecho, los problemas sociales se utilizan sólo para eso.

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  10. Para preocuparse, algo que sucede en todos los lugares del mundo.

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  11. Los que están en esas no tienen cómo huir. se los critica por no salirse hasta que les den subsidios pero nigun dinero les garantiza un lugar mejor. asi que si se van solo estaran menos visibles pero no dejaran de existir.

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