26 de enero de 2012

Panchi

JESÚS CHAMALI -.

El mundo se va al carajo. Mire para donde mire, lea lo que lea, oiga lo que oiga, el fondo es siempre el mismo: crisis, hambrunas, desastres naturales, crímenes horrendos, abusos, paro, guerras, injusticias...

¡Vaya mierda!

Si hasta las publicaciones denominadas de ayuda se escriben últimamente con recetas que no paran de nombrar a la crisis. Ya no se escriben cosas como las de Dale Carnegie. No, ahora todo es "cómo enfrentarse a la crisis", "cómo encontrar trabajo en épocas de crisis" y cosas así. De manera que hasta en los títulos de esas publicaciones pretendidamente optimistas se cuela el mensaje de que la crisis lo gobierna todo.

La felicidad vital parece estar proscrita.

Sin embargo, cuando veo a mi gata, veo un ser feliz.

Ella lo tiene todo. Come, bebe, duerme calentita y ni se inmuta cuando, sentada junto a mi, ve en los noticiarios la ristra de calamidades que nos azotan. De hecho, cuando me ve despotricar como un energúmeno ante esta o aquella noticia, se gira majestuosamente, me mira con cierta burlona indiferencia en su cara y tras estirarse voluptuosamente se marcha muy erguida hacia otro lugar de la casa que sea calentito y esté en paz. 

¡Cómo envidio a mi gata!


9 comentarios:

  1. sigue, amigo Jesús, sigue mirando a esa bendita gata... yo sé bien porque te lo digo... un abrazo...

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  2. Una gata sabia y despreocupada.
    Debemos aprender de ella.
    Buen escrito, amigo Jesús.

    Un abrazote

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  3. Gran verdad amigo Jesús, no hay ocasión en la que no tenga esa misma percepción o sensación: nos vamos al carajo!! En esos momentos late decir: paren el mundo que me quiero bajar! Mi remedio para huir a ese horrible estado del alma es abrir un libro virtual y aislarme un rato largo de las news.

    Abrazos.

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  4. Luisa López27/1/12

    Se envidia sobremanera la vida de algunas mascotas y animales en su entorno natural. Tendríamos que ser un poco más como ellos para disfrutar del don de la vida. Hay que cambiar algunos hábitos y la forma de pensar, no cuesta tanto.
    Saludos, muy interesante el post.

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  5. Muchas gracias a todos. Por cierto, un apunte más: Si alguna vez escriben algo sobre sus mascotas, tengan la precaución de no decírselo. Desde que mi gata lo sabe cree ser un personaje en internet y está de un vanidoso subido, atacada por un divismo casi cómico.
    :)
    Saludos...

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  6. Muéstrele el periódico a esa gata, amigo Jesús. Que vea el desastre que ha dejado la clase política en su país.

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  7. En tiempos de crisis los gatos comen lagartijas e insectos que atrapan en el aire, o pajaritos, si es que aún les quedan fuerzas, y sobretodo, no juegan con su comida, como lo hacen los gatos en tiempos de bonanza.

    Un abrazo, mi amigo.

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  8. Y cómo te envidio yo a ti por poder convivir con tu gatita. Así es, tal cual lo cuentas. Yo perdí a la mía hace un par de años tras veinte de convivencia. Se comportaba de la misma forma. Era tan gratificante y estimulante su compañía que se siente su vacío.

    Tu gatita es bellísima. La mía, "Venus", nombre de Diosa, también lo era. Era una siamesa con el rabo corto y doblado al extremo. Me hacía muy muy feliz. Y yo a ella. Un abrazo Jesús.

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  9. Ya somos varios los que envidiamos a la gatita, pobre! Muy tierno y acertivo en sus apreciaciones.

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