22 de febrero de 2012

Días como noches

LORENA LEDESMA -.

Tanto uno como lo otro. Tal vez sea apenas un instante. Hay ocasiones en las que siento que el universo se expande y que el mundo es plano y se ensancha como la masa sobada con un palote. Es entonces que creo que por ese mismo efecto yo me ensancho hasta un punto en que la carne empieza a doler, aunque no tanto como el alma. Ese dolor es más bien una sensación incómoda por lo ridícula, es inexpresable porque estoy segurísima que es incomprensible. Me expando, me encamino a la destrucción y me espanto terriblemente, entonces sé que necesito un abrazo cual barrera que me contenga a mi en mi misma..

Primero fue mamá, hasta que consideró que ya era muy grande para andar de pegote. Luego fue papá hasta que los celos de mamá lo apartaron. Después mi hermano, hasta que las miradas acusadoras nos apartaron. Ellos me contenían. Cuando ya no estuvieron disponibles esos abrazos, pretendí los abrazos de amigas, pero mi creciente deseo por el género me hizo mantenerme un poco aparte por respeto a las que inocentemente me habrían cobijado sin sospechar que yo lo disfrutaba demasiado.

Sin aquellos abrazos y sin estos, me quedé sin contención y la desesperación creció hasta el punto de convertirme en este ser informe, de alma expandida, por efecto de una fuerza trascendental universal. Ya vendrá, ya vendrá la contención definitiva, me decía. Esa contención la traería los brazos de mi posible amor. Ese sería el gran consolador de los no cristianos ni sexoadictos, mi contención emocional a esa sensación de que la infinitud del espacio me arrastra y deforma. Ahí no sentiré más que la belleza de estar segura y a gusto hasta el fin de los días. Podré putear al cosmos desde el confort de ese nuevo hogar que me contiene.

Me pasa cuando pasa, ahora de noche, pero también en el dia.

Imagen: Karl Schmidt-Rottluff Pensive woman (1912)

7 comentarios:

  1. La cantidad de brazos que hoy la desearían abrazar la dejarían sin poder ni respirar.

    Se le quiere y admira mucho, Lorena.

    Emotivo y sorprendente su existencialismo afectivo.

    Abrazos reiterados.

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  2. Podría dejarme dar muchos abrazos, pero el que necesito me contenga y acabe con esa extraña sensación.. no podría venir de cualquiera. Es algo especial.

    Gracias, una abrazote.

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  3. Se intuye a través de sus palabras, Lorena. A estas alturas los abrazos necesarios para contener tal expansión deben provenir de alguien que la quiera profunda y perdurablemente.
    Y no se crea que es sólo una necesidad vital suya. La necesidad del cobijo, del afecto, de la calidez, del contacto físico, cercano, sentido, es una añoranza diaria de cada persona. Sólo que usted lo expresa como nadie.

    Un fuerte abrazo

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  4. Francisco López22/2/12

    A leerla no pude dejar de imaginar un agujero negro absorbiendo a personas solitarias y necesitadas de afecto. Usted se expande como la expansión inútil del universo o se quiebra en miles de pedacitos como Amelie ante el desengaño.

    Busque todas las formas de ser feliz y acepte el abrazo de este amigo y admirador.

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  5. Un abrazo expansivo e infinito para lo que nos reste de vida.

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  6. Raúl de la Puente25/2/12

    Una necesidad muy comprensible. Es lo que más necesitamos para seguir aportándole sentido a la vida.

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  7. La abrazaría más allá de su deseo de ser abrazada, Lorena.

    Saludos

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