22 de mayo de 2012

Por qué escribo


Por Luisa de Rokha

Escribo para poblar el desierto, para no estar sola en mi voluntad de serlo.

En esta voluntad de soledad, escribo para no permitirme sentir desesperación; entonces, se me hace necesario impregnar de palabras los espacios.

Escribo para distraerme de la tentación de la nada, del suicidio como imagen de finales elegidos.

Sé que al escribir, no muero.

Existo en ese segundo y en todos los segundos que se me escapan a continuación, porque lo escrito respira por sí solo una vez que alguien lo puede escudriñar; entonces ese simple pestañeo, evidencia una propiedad inmediata en el otro.

También lo hago como un registro para el recuerdo, para preservar la memoria y pelearle al olvido.

Me ha permitido contener dolores insoportables.

Lo mío está en escribir.


Lo mejor que tengo en mi vida es pasar los días sin arreglarme, sin pensar en las horas cortísimas, maravillándome de todo lo que sucede en momentos enormes como aquellos.

Sola, en silencio, pensando.

Cuando escribo alguna cosa, es en donde estoy.

Me concibo y entiendo.

Sé que se escribe para otorgar testamentos.

De todo peso y forma.

Una carta, una frase, palabras repetidas pero vivas porque se acaban de plasmar en una hoja cualquiera.

Testamento y testimonio: que cosa tan parecida!!

Cuando quiero darle sentido de eternidad a lo que sucede a mi alrededor y quiero compartir cosas que pretendo hacerlas inolvidables, expreso mi escrito verbalmente, o....escribiendo acerca de ellas.

Cuestión de formas.

Brindo palabras declamadas con sentimientos profundos, y es así que de pronto estoy escribiendo en el aire, para bautizar las cosas pues al nombrarlas, también soy.

Escribiendo y leyendo, he podido vivir otras vidas, en lugar de la vida de todos los días.

Pienso en posibilidades de lo que genera esta pasión: persuade, seduce, me escondo en ello.

Sorprendentemente también profetizo, y esto simplemente ocurre: se hace verosímil la realidad. Cualquiera, la que sea.

Debo añadir algo más, quizá de menos: cuando escribo, surge nítida e inevitablemente, razones para callar.

Digo, ante todo, que sería más legítimo el silencio, porque contiene todo lo inefable de lo que es existir por convicción.

Por permitirme extender las manos imaginariamente y así atrapar lo inasible, confirmo ante mi espejo imaginario, que escribo porque es lo único que sé hacer.

9 comentarios:

  1. Felcidades por haber, finalmente, abierto la puerta, para dar comienzo a tu vivencia compartida,expuesta y entregada, sin miedos ni límites. Así, sólo así. Entrégate a tu corriente imparable y disfrútala como si fuera la primera vez que metes los pies al mar.
    Un abrazo de tu hermana.
    Lucrecia.

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  2. Anónimo22/5/12

    Tentáculos que tratan de asir la volátil vida.
    Un abrazo y felicitaciones por los profundos significados que encierra su confesión.

    María Luisa Albornoz

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  3. Escribes porque haz visto la vida en formas informes,
    saboreado la perversión como sometimiento y aullido,
    callado lo decible y descifrado la palabra vacua que aparece tras amistades pseudo fraternas.
    porque intempestiva te haz mirado a los ojos,
    y al verte niña de profundas pupilas, reaccionas al fondo de la locura indomable que te define,
    que te hace,
    que te convierte y aprisiona,
    la que te deja libre,
    que te hace libre y acerca a la palabra y ahí volando te haces letra, y apareces íntegra entre tildes, comas y puntos que llegan para darte un respiro en este tránsito perpetuo que haz construido sobre papel y tinta.

    C.B.R

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  4. Adornamos las paredes de la nada con palabras.

    Es medicina autorecetada, gota a gota, que no mejora ni aplaza, pero que igual se sigue tomando, como el placebo espantacuco de nuestro sueño de eternidad.

    En cada nueva palabra nos vamos descubriendo y entendiendo.

    Un abrazo mi querida Luisa.

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  5. Anónimo23/5/12

    Las palabras tienen vida propia.

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  6. Me gusta reparar en este tema y he leído con atención su escrito, Luisa. Su exposición de razones para escribir transmite sinceridad, elocuencia, profundidad, autodeterminación, soledad y mucha emoción o sentimiento si queremos llamarlo así. Como aspirante a escritora me he dado cuenta en mi breve carrera que para algunos escritores su vida y sus palabras son una unicidad. Veré como me explico, quiero decir que se va haciendo camino con palabras, con interpretaciones y nuevas formas de interpretar cada realidad y que no pueden vivir sin plasmar a cada momento esta necesidad. Siento que no me he podido expresar adecuadamente.
    Saludos y gracias por compartir su escrito.

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  7. Existen tantas razones para escribir, para reescribirse y sentirse a través de las propias palabras. Tus razones, estas que expresás en este post para todos se presienten al "verte" deambular por la red con tanta energía y pasión.

    Me encantó, un abrazo!

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  8. Anónimo23/5/12

    Para espantar a los demonios, como envolverse de ajo el cuello o poner ramas de palque en la puerta. Se escribe para sobrevivir.

    Saludos

    Fucking Poet

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  9. -YO NO SÉ-

    Yo no sé, que buscan en mí;
    que cuando huyo
    me encuentran.

    To no sé, donde vivir;
    qué caminando solo
    las dudas me asaltan.


    Yo no sé, nada de nada;
    ni conozco respuesta alguna,
    tampoco descifro misterios.


    Yo no sé, el por qué me aman;
    que cuando muero
    vasta vuestra mirada,
    para que resucite
    y me haga eterno!

    Por:
    David D´Bergerac.


    Un 8 de abril del 2012; 9:43pm México.

    www.davidrodas70.blogspot.com

    ME ENCANTO EL "POR QUÉ ESCRIBES"...

    LLENA TU DESIERTO DE LETRAS,
    COMPARTE TU MAR DE SENTIMIENTOS.
    ESCRIBE SIN RAZÓN SIN MOTIVO.
    ESCRIBE PARA SENTIRTE VIVA EN MÍ, EN NOSOTROS, EN UN MUNDO ESTÉRIL DE SENTIR...
    TU AMIGO: DAVID

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