5 de julio de 2012

He aprendido que...


Por Luisa de Rokha

Quien escribe debe tolerar la derrota y la mutilación.
Que no se puede llegar al papel  sin despojarnos de consignas, normas, consensos ,proselitismos e ideologías.
 El prejuicio del anti-prejuicio.
Que es saludable  la invalidez sensorial.
Aprender a oír  después de una sordera elegida.
Sumergirse sin filtros en silencios seductores, poderosos, ausentes.
Sorprendernos cuando surge y se corporiza el susurro desde la conciencia.
Antes de ver, cerrar los ojos.
Mudez ritual.
Expulsar todo aquello que distrae con luces parpadeantes para  redescubrir lo dormido a todo pulso.
Lo escrito,frente a la propia lectura, se convierte, palabra a palabra, en una vorágine  frontal de pensamientos sensibles  rondando con una inusual libertad, pura e inocente; sin pretensiones por definir conceptos  novedosos.
Que es cautivante dejar al deseo arrasar y desnudar  las intuiciones y las ansias.
Que aparecerá  nuestra propia naturaleza u otras  que hayamos  tenido el privilegio de reconocer.
Que las angustias,  preguntas, desesperaciones, cinismo, complacencia, lo que perturba cuando se detona el desarraigo, la fuerza indefinida de nuestras  transgresiones  acerca de todo y la nada que se develan a una velocidad innecesaria de medir.
Que hemos  sido  anarquistas, marginales,  monstruosos, perfectos, infames, dolidos, arrastrando la mochila que acomodamos con esfuerzo cada tanto.
Leemos de nuestros adláteres sus voces que apuntan a lo que perciben estúpido, encantadores errantes sin respuestas, en un camino sin horizonte tangible.
Sus escritos  despiertan una pasión desgarrada en cuanto a su verbo, belleza  y aciertos que gritan sus ideas ante un discurso opuesto, no siempre distinto.
Es complicado esto de "darse cuenta".
Que somos frágiles y vulnerables, contradictorios, amantes de las dudas que reverenciamos  desde nuestra vanidad poética, asumiendo que son nuestros motores y sentido de existencia en algunos  instantes.
Que la genialidad, el creernos talentosos, distrae.
La búsqueda de la voz poética exige una honesta ruptura con propósitos declamados a todo pulmón.
Desde mi propio tránsito en la repetida página en blanco y el ruido mental,  el haber vivido esto, y lo otro y lo que no he escrito ahora:  me he sentido cerca de la muerte en este riesgo de hacer públicos mis  íntimas impresiones, desnuda  y aterrada ante la mirada ajena.
Escribir desde hace tanto, releer en mis cuadernos viejos tantas pasiones  en las que dibujé realidades transitorias,  plasmadas para no olvidarlas, sin pretenderlo.
Es entonces cuando tomo aire profundamente, mirándome al espejo.
En ese punto, es como si fuese una bailarina de un hermoso ballet que termino en un giro a medio metro del suelo, para reincidir suavemente , en esta suerte de  destino  inexorable.

9 comentarios:

  1. Me hizo recordar La lucha con el demonio, de Stefan Zwieg, y tambien unas palabras de Justo Navarro, en un prólogo a Paul Auster.

    "Supónte que escribes en una hoja de papel cuanto ves y piensas. Si escribes en una hoja de papel cuanto ves y piensas, poco a poco la vida parece no transcurrir en el presente: la vas escri¬biendo, y es como si la vieras ya pasada, muerta, como si vieras en la cara de un niño la cara que tendrá cuando viejo. Es¬cribes la vida, y la vida parece una vida ya vivida. Y, cuanto más te acercas a las cosas para escribirlas mejor, para traducirlas mejor a tu propia lengua, para entenderlas mejor, cuanto más te acercas a las cosas, parece que te alejas más de las cosas, más se te escapan las cosas. Entonces te aga¬rras a lo que tienes más cerca: hablas de ti mismo. Y, al escribir de ti mismo, empie¬zas a verte como si fueras otro, te tratas como si fueras otro: te alejas de ti mismo conforme te acercas a ti mismo. Ser escri¬tor es convertirse en otro. Ser escritor es convertirse en un extraño, en un extran-jero: tienes que empezar a traducirte a ti mismo. Escribir es un caso de impersona¬tion, de suplantación de personalidad: es¬cribir es hacerse pasar por otro".

    Personalmente decidí hace un tiempo que todo lo que sucede a mi alrededor o más allá o muy lejos, objetivamente o en mi imaginación o ambos entremezclados, con posibilidades pasadas, presentes y futuras es digno de escribirse.

    Perdí la vergüenza y el pudor y ahora ando desbocado por el mundo, y las impresiones que podían formarse mis familiares y conocidos sobre este gentilhombre (ahora devenido en monstruo) ya no me importan. Escribo para todos, para el que quiera, para la posteridad, el ahora, para desahogarme, para expresar cuán excitado me tiene la vida, para hacerle un Patito Yáñez a la muerte y para sacarme toda la rabia que llevo dentro y que no podría ser almacenada ni en mil buques cisterna.

    Un abrazo grandote mi querida Luisa.

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  2. Qué genial. Me fascina su "exposición" en el sentido de la desnudez con la que se muestra ante los lectores! Desde este lado considero muy humildemente que en algunos casos el escribir casi entra dentro del placer masoquista. Y qué placer es este tipo de escritos, placer macabro y masoquista!

    La felicito, saludos.

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  3. Lo leo y me quedo pensando en qué comentar.. qué decir.. qué acotar.. qué escribir.. Lo que siento: Luisa tengo por tus escritos una profunda y sincera, te felicto y sólo quiero dejar constancia en este comentario de ello. Un abrazo y espero seguir leyéndote, que sigas escribiendo mucho y compartiendo con nosotros cuánto desees.

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  4. Cuánto ha aprendido! Yo aprendo leyendo incansablemente lo que escriben los que tienen el talento de entregarse a los ojos de los que los leemos. saludos.

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  5. Para qué escapar de lo que nos es esencial.

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  6. Leyéndote no he podido dejar de recordar aa los versos del poeta Romano Terencio: "Homo sum, humani nihil a me alienum puto( soy humano, nada de lo humano me es ajeno)"
    Me he sentido reconfortado leyéndote.
    Muchas gracias por esta lectura.

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  7. Yo tambien aprendo contigo Luisa

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  8. Luisa, qué placer es releerte ( ya había leído este texto ,esta confesión ,este testimonio,...pero como a veces me sucede como al escritor ante la página en blanco ,como lectora quedo como en un extasis ,en un estado de goce de múltiples sensaciones y no atino a teclear para comentar ..luego cuando algo me recuerda una palabra, una frase, una idea vuelvo y ya sosegado el primer impacto logro hilvanar algo .Casualmente hoy estaba revisando algunos conceptos , aquellos de intertextualidad , polifonía y heteroglosia , que tanto debatían los franceses por los años 70 a raíz de Julia Kristeva y que luego expusiera Barthes , Eco entre los más notables;el fin era para una nota pero bien vale ahora para expresarte que cuando te leo se me aparece ese juego de "yoes " que provocan tus texturas en esa polifonía de voces que son las mismas y eternas voces de todos pero que cada persona cada autor (aunque Barthes diga que el autor ya no existe una vez que el lector lo lee en "la muerte del lector";y sí le impones tu impronta , tu estilo , tu cuerpo, tu sangre, ...escribir es como despellejarse de a poco ..desangrarse ,despojarse como decís de toda atadura moral, ideológica, cultural...Y eso cuesta ,claro que sí, es un tránsito placentero pero a la vez tortuoso, duele, atemoriza,angustia...y asimismo una vez encontrado el surco hay una felicidad interna ..particularmente a diferencia de Jorge , me es más fácil deslenguarme sobre lo que otros escriben que sobre mí , o una realidad que me traslade.Por ejemplo tus tejidos de palabras,Luisa, siempre me enraman, me entrelazan , con mis dudas, con mi fragilidad,con mis sentimientos en un dialogismo tan fluído que brota y emana naturalmente...Esta "ars poética" es una joya que se atesora y se agradece ...Un fuerte abrazo,Pat.-

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  9. Anónimo14/9/13

    Soy solo una lectora. que casualmente el día y la vida me llevo hasta acá y he dado con un alma interpretativa del ser ,del estar y no estar ,con un alma valiente hermosa y evolucionada que interpreta la existencia desde un estado solido palpable,y lo liga hermosamente sutil ,a respuestas que su mente le pide al espíritu, donde en el silencio se encuentran las respuestas que llegan del todo y la nada de lo cual formamos parte.Gracias por tu valentía,por dar vuelo a tu maravilloso Ser.

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