14 de agosto de 2012

Equilibrio


Por Luisa De Rokha

Escribir algo es dejarlo expuesto al vacío, al vértigo indomable de una cuerda floja, un espectáculo circense.
Por ejemplo: elegimos un personaje. Nosotros mismos. Este, otro, aquel.
Atada una soga en su cintura, sostenida en nuestras manos firmes, la cuerda definitiva.
Peligrosamente hacemos avanzar a nuestro esqueleto, muñeco de madera liviana.
Entonces, retiramos la red.
Tal vez llegue a un destino inexplorado. Será un sonámbulo que transita a ciegas.
Estará perturbado -inquieto- ebrio- frágil- desconcertado- sin excusas para su desnudez.
Sangrará por sus heridas para llorar sus dolores.
Nuestro personaje, tú, yo, aquel,
tal vez se quedará allí eternamente, sin saber por qué. Tal vez, no.
Ninguno somos lo que creemos.
La luz se filtrará tibia para despejar l a bruma que se aprehende con facilidad.
Puede que nada cicatrice y continúe paso a paso este muñeco tambaleante:
a veces avanzará, se quedará quieto, quizá caiga y nos reiremos malignamente de ello.
Demoníacas respuestas para saborear lo inesperado.
El placer será estudiar el estallido, la ola, el viento.
Sordos ante el alarido, para dejarlo libre en su propio eco.
Es el gesto. La palabra. Solo una. La pausa.

5 comentarios:

  1. He leído y releído unas diez veces este texto escrito con una cadencia casi hipnótica y reconozco que me reconozco en cada línea, en cada frase, en cada sílaba que leo.
    Lo que no sé si me gusta o me aterroriza.
    Simplemente genial Luisa.

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  2. Esa creación que es parte de nosotros, y que se va a lo Kerouac por el mundo, expuesta a los golpes, a las incomprensiones, a las miradas de perplejidad, amor u idio, expuesta incluso a nunca ser comprendida. Y sigue su marcha, con los personajes a cuestas, esos personajes que también son parte nuestra, como los malvados o los nobles o los románticos. Todos juntos, escindidos para siempre de nuestra alma creativa.

    Poderoso escrito, mi querida Luisa.
    Un abrazo.

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  3. Raúl de la Puente12/8/12

    Cuando leo relatos escritos de esta forma me da miedo no asertar en mi interpretación. Lo veo como perder el control sobre algo muy querido.

    Saludos

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  4. Escriben, crean y recrean. A veces divierte de una manera vulgar y alteran los sentidos desde lo elemental. Cuando se escribe se es actor de la propia tragicomedia que a veces es una obra magnánima y otras una telenovela. Se es lo uno y lo otro, no creo en la posibilidad de la exclusión o la superposición. Siempre digo en mi defensa que soy muchas y todas, no sé por qué me quieren encontrar una causa, una razón, o que me defina. Tengo mis dobleces y mis pliegues, tengo mis máscaras y desempeño muchos papeles. En mi caso escribo porque todo lo que tengo para mostrar son mis propias confusiones (eso lo dijo Kerouac, un grande y a mi tan simple y tan nadie también me pasa)

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  5. Llevamos toda una compañía teatral con nosotros. Es para sobrevivir.

    Saludos

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