7 de octubre de 2012

La contradicción principal


Por Pablo Cingolani

Está la noche invencible
Igual que cada motivo
Que insistas para desmentirla.
Hubo momentos
Donde creías que todo desierto
Podía ser abolido
Y otro día, tal vez al otro día, lo mismo te valió
Una huella o una herida.
¿Cómo eliges la vida que vives?
Dime: ¿Le das vuelta a la clepsidra
O te devoras al tiempo?
¿Puedes saber, ante todo
Si estás despierto o agonizas?
Hay veces que incendias cada muelle
Y sirenas y delfines y piratas te cortejan.
Hay veces que naufragas sin gloria
Y no ves canción ni asoma el destino.
Está la noche, allí afuera, y te huele
A espanto, a trampa, a no sosiego.
Está la noche invencible, sin fasto
Igual que un lobo desconocido.
¿Cómo empezar de nuevo
Lo que está bueno? ¿Cómo
Saber si todo es real?
Yo que creí que me moría
Cuando anudé mis quereres
Y me lancé a las distancias.
Temí, temía por los olvidos.
No intuía, no sabía, no sentía la contradicción principal
Y además creía que todo era eterno.
Hoy, cada abismo y cada carcajada
Cada dolor y cada ciénaga, es más mío.
Como mi fe.
Mi fe renacida de mí
De mis espejos, de mis silencios
Y de cada amanecer que te espera
Allí donde lo inventes.
Como la noche invencible, que está ahí
Igual que cada ilusión
Que agasajes para bendecirla.




Pablo Cingolani Río Abajo, 6 de octubre de 2012

Imagen: Oriol Jolonch

5 comentarios:

  1. Siento identificación con lo que expresa el poema y también por la forma.

    Hermoso

    Saludos

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  2. Antonio Carreño8/10/12

    "Mi fe renacida de mí", ese poder que casi nadie utiliza.

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  3. ¡ Qué bello poema! ¡ Cuánta musicalidad y qué refinamiento al parir esas imágenes!
    Mis sinceros respetos, Pablo.

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  4. Me gusta cuando dice que anudó sus quereres. Besitos.

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  5. Comprenderse, cómo cuesta comprenderse para seguir adelante.

    Poema de altísimo nivel.

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