4 de noviembre de 2012

Ese horizonte no es el mío


Por Fabiana Alonso

Están los que explican todo, están los que no dicen nada y una tiene que imaginar, están los miserables de siempre y los nuevos miserables, están los que se arriesgan hasta cuando duermen y están los que crujen como engranajes viejos.
No es bueno reducirse a ser una bola de papel en cualquier momento en un par de segundos, tener piedad por uno mismo es el sol del horizonte. Amanece todos los días: que las bestias de clases aceleradas se refresquen en otros estanques.

3 comentarios:

  1. Los miserables y los miserables, una palabra con dos significados casi antagónicos. Los nuevos miserables, la mayoría. Los miserables de la política y el arte.

    Los estanques están plagados de alimañas. Hay que recurrir a duchas solares detrás de los últimos bosques vírgenes.

    Un abrazo, Fabiana.

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  2. Compacto y preciso. Aunque quedé pensando en qué se arriesga cuando se duerme.

    Saludos

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  3. El horizon de nadie es de todos. Así funciona la vida.

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