16 de junio de 2013

La manera de las cosas

GABRIEL PRACH -.

La forma de deslizarse de un abrazo o de responder con un hola ahogado un saludo repentino. Ese modo de hacer las cosas que tiene, tan impersonal, eso que lo vuelve distante y frío en cada acto cotidiano que asume. El tono de los síntomas, en tono menor por cierto. Hay un poco de vergüenza ajena, de orgullo mal entendido, de pasividad incomprensible, de desazón e impotencia. Son la manera de las cosas, las grandes y las pequeñas, que se apretujan unas encima de otras restregándose en su cara. El temblor de una respuesta, la siguiente despedida, la música de fondo y una copa de vino frío. Es el tránsito de una casa a la otra y la nota en la pared de un volveré eterno. Son la voz impersonal de un lector de noticias, el sonido de la puerta al cerrarse y el crujir de un reloj agonizante. Es el espanto a la soledad absoluta y la duda, la inmensa duda mimetizada en un café, en el sonido del teléfono, en una mirada inoportuna o un gesto apenas perceptible. La sospecha de que nada es lo que aparenta, de que seguimos la inercia de un parto inesperado a mitad de siglo y de esperar respuestas que no llegarán.

6 comentarios:

  1. Notable narración. Una joyita literaria del amigo Prach.

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  2. No sé si tan notable... Tiene una falla, (mea culpa por cierto). Me acabo de dar cuenta. La palabra correcta es perceptible. Espero Lorena lo corriga.
    Saludos afectuosos Claudio.

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  3. La falta es mía, la falta de los correctores es dejar a la vista una falencia menor de los escritores. Me aplicaré más.

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  4. No, Gabriel. Fue un error mío. A mí me correspondía subir tu texto y esa palabra se me pasó. Tantas letras juntas nos juegan malas pasadas. Por fortuna tenemos a Lorena que enmenda a la velocidad del rayo.
    Eso no le quita la calidad al texto.

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  5. Tranquilos! A veces en las fallas u fealdad está la verdadera belleza. Saludos afectuosos a ambos.

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