15 de abril de 2013

El bosque detrás de casa / CUADERNOS DE NORTEAMERICA

CLAUDIO FERRUFINO-COQUEUGNIOT -.

Hacia el Potomac. cruzando la carretera 66, hay un bosque. Un arroyo corre por él. Rara vez se halla gente. Algunos ciclistas, quizá. En uno de sus lados un alto muro lo protege del ruido de los automóviles. Sobre esa pared alguien pinta rostros y lemas como "Viva el arte".

Allí encontré un poema a la marihuana, escrito en papel amarillo. Imagino que en el sendero se reúnen a fumar los jóvenes cansados.

Los fines de semana ponía a mi hija en la espalda e iba de compras. El bosque era el camino más corto y más hermoso. Con Emily aspirábamos la tierra húmeda, el agua caída de las ramas. Encontramos un pato multicolor. Nadaba en una fosa del río, visible apenas; cabeza verde y cuerpo de arcoiris. Sentados, mientras la tarde terminaba y los faroles titilaban como lunas cobardes.


Publicado en Opinión (Cochabamba), 20/02/1992
Foto: Mallard

6 comentarios:

  1. Un fograma textual. Simplemente, hermoso.

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  2. Los patitos a la vista son la composición visual más hermosa que nos da la vida. Muero por ir a una granja.
    Muy tierno, abrazos.

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  3. lo envidio mi amigo, escritor... que no daría yo por un poco de agua, aunque sea estancada y barrosa... como siempre muy bueno sus textos... un abrazo.

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  4. Un bello haiku narrativo.

    Un abrazo, amigo Claudio.

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  5. Gracias y abrazos a todos ustedes. Alejandra, ese pato, que se llama mallard, fue el único que vi en el este de los Estados Unidos. Pero acá, en Colorado, abundan, y llenan los parques mezclándose con los grandes gansos canadienses. Antes migraban, pero ahora se quedaron. ya no hace tanto frío como antes. Son hermosos. la hembra, si embargo, es de color café y no muy atractiva.
    Y el agua, Claudio, ah, cada vez más escasa, incluso acá con tanta nieve.

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  6. lindo como el pato multicolor

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