2 de noviembre de 2013

Relato #1.- *Caída Libre*


 RICARDO MENA -.
I.
No tienes por qué hacerlo. Piénsalo bien.
Si no estás lista. ¡Hazlo ahora!
Si no quieres. ¡Piénsalo detenidamente!

II.
La visión de la bahía, y el viento, constantemente el viento soplando. Contempló la moribunda puesta de sol. Tenía que acabar con aquello. Tenía que cortarlo todo de raíz.

III.
Tienes miedo. ¡Salta, el miedo no existe!
Mucho miedo. ¡Salta, el miedo es de hecho el problema!
Es pánico, será mejor que lo olvides. ¡Salta ahora mismo, joder!

Epílogo. Caída Libre.

Al fin saltó y gritó, gritó desgarradoramente liberando el peso que llevaba dentro, muy dentro de sí en aquella habitación oscura oculta bajo toneladas de recuerdos de besos, canciones, risas y llantos en donde las más dolorosas palabras siempre eran 'Por qué'. Toda su vida cayó a plomo entonces. Creyó sentir la luz y el cordón umbilical cortándose, desgarrándose, separando su existencia en dos. Cuando el mar estaba a solo diez metros de su rostro deformado por el pánico y ya había recorrido toda su vida en esos cinco segundos infinitos; cuando tenía el corazón en la boca y el alma descargada de todo el dolor, ya a punto de aceptar su definitiva transformación, sintió cómo la cuerda que la sujetaba al puente se tensaba y la hacía rebotar hacia arriba. Mientras ascendía encadenada tras la caída libre y la muchedumbre gritaba de júbilo por su valentía, lo vio todo claro. Comprendía. Cuando la subieron cinco minutos después al puente y todos coreaban su hazaña rebosantes de júbilo, vieron que sonreía aunque no era capaz de ponerse en pie ni de responder a ningún tipo de llamamiento. Aunque estaba muerta y su corazón se había parado inexplicablemente debido a la impresión, todos vieron que sonreía. Era tan joven. Nadie comprendió cómo pudo ocurrir aquello. 

7 comentarios:

  1. Qué el miedo existe, existe. La muerte también y hay que hacerle caso al instinto, cuando no se quiere se hace punto y a parte. Pobrecita!

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    1. Cuando dice que el miedo no "existe," señala algo que en filosofía (ontología)
      se conoce como la diferencia entre esencia y existencia. En este caso, el miedo
      no es algo físico que ande y corra y coma y duerma, sino que es una idea o
      una esencia que anotamos dentro: es decir, el miedo "es." Porque es una
      esencia. Es cierto que este miedo que "es" suele ir relacionado en nuestro
      instinto de supervivencia (altamente adaptado y evolucionado a su medioambiente)
      con un evento físico: un tigre, un león o una amenaza que se nos viene encima,
      pero en este caso el león "existe" y el miedo dentro que notamos "es." Oremus...

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  2. Una muerte es un nacimiento y viceversa. Son las cosas locas que tiene la vida.
    Breve y bueno, lo más.

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    1. Me gusta su interpretación, señora Torres.

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  3. es un deseo lunar de destrucción y caída y renovación el que nos invade a las mujeres de vez en cuando y puede que sea trasunto del ménstruo. Se cura con la petite mort, con la pequeña muerte, y la mujer debe sucumbir a eso periódicamente. Un quitapenas de primera, y un puente sólido hacia la fertilidad extendida hasta muuuy avanzada edad.

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    1. "el major puente es la carne en barra", decía ella.

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