1 de julio de 2013

Suspiritos rosas

LILYMETH MENA -.

Aún no los veo en persona pero al mirar sus fotografías por el Face, adivino el montón de cosas buenas y de tragedias que pueden sumarse en un determinado grupo de gente.

Los veo como a mi pasado, lejanos y borrosos, cada uno con su vida hecha o deshecha. Unos con marcas indelebles del pasado y su contenido, otros con una sonrisa por demás ensayada que no los convence ni a ellos mismos.

Me sorprenden los giros de la vida y cómo puede cambiar el destino de alguien con una sola decisión bien o mal tomada, y lo que significa tener que cargar con ello el resto de tu vida.

La introspección me obliga a aceptar que lo que veo en ellos es exactamente lo mismo que ellos ven en mí.

Y a pesar de los rencores añejos que pudiesen existir, de los pequeños celos que siempre estuvieron ahí, de la envidia o cualquier otra cosa guardada en el cajón, nos reuniremos para recordar como hacen los viejos. O los no tan jóvenes.

Recordaremos entre histéricas carcajadas anécdotas idiotas que nos devolverán a la secundaria. Al primer amor. El primer dolor. La muerte de papá.

A la pubertad por la que nadie desea pasar dos veces.

Somos como desconocidos que se conocen muy bien. Todos guardando algún secreto inconfesable del otro.

Son como un puñado de niños perdidos que no saben como se les resbalaron todos estos años de las manos, niños que necesitan echar una mirada hacia atrás para saber por donde seguir, para entender que a veces aunque hagas todo bien las cosas no siempre salen como tú esperabas.

Sentirte a la mitad del camino y perdido al mismo tiempo, no sé si sea un síntoma común de los cuarentones.

¿Tendré pila suficiente para lo que resta del camino? ¿De esto se trata la vida, estar comenzando una y otra vez? ¿Es igual para todos o soy el único que se siente así? Y si no encuentro quién me quiera y me quedo solo el resto de mi vida?

Recuerdo una escena de la película Papillón "Tu crimen es desperdiciar una vida".

La cita es en un par de días.

Me presentaré puntualmente con las marcas indelebles de mi pasado, y mi sonrisa más ensayada.

4 comentarios:

  1. Un crimen imperdonable, por eso nadie tiene perdón, porque no hay quien no haya desperdiciado meses y años y hasta décadas irretornables.

    Valioso texto, tono y sabiduría de quien ha llegado muy cerca del final del camino.

    Un abrazo fuerte, querida Lilymeth

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  2. Fotografías, Facebook, Trazos, "marcas indelebles", pasado de pasar y de pasos, que son huellas, "camino" que no es sino un trazo en la tierra al fin y al cabo. Lilymeth rastrea su vida en todo y en todos para poder podarse como libro de hojas abiertas y presentarse limpia y desnuda ante su Creador.

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  3. y la foto de los paraguas rosa cayendo al mar es una belleza. Saludos a todos. Es un número tremendo este y ojalá se anime un amigo colombiano porque es un escritorazo joven que me ha dejado patidifusa más de una vez. Llevamos años sin saber el uno del otro, pero yo casi lo idolatro, así que en cuanto salgo de una de las mías ahi mismo le contacto.

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  4. Expresás la confusión virtual y mundana que rodean a los que pululan por ambos universos a la perfección. Está todo dicho, saludos.

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