17 de agosto de 2013

Las causas perdidas

LILYMETH MENA -.

Cierro los ojos para volver en el tiempo, no te tengo ahora como no te he tenido antes. La memoria y los recuerdos nunca se equivocan. Acudo a tu imagen como un niño perdido y sintiendo siempre la misma hambre, aún no comprendo como el alma no se cansa de esperar lo que nunca llega. Las nubes, los años, la hierva bajo mis pies. Nada significa nada. Me pregunto constantemente, ansiosamente, si continúo aquí o si partí hace mucho y en silencio, de forma tan apacible y callada que todavía no lo ha notado nadie, mucho menos yo. Este yo que no soy yo. Una sombra débil que de estar tanto sin moverse en el mismo lugar ha quedado dibujada indeleblemente en la pared. Una pared que no tiene dueño. Una pared llena de grietas por donde voy sintiendo que de poco en poco se va colando mi existencia, esa que fue mía, tuya, alguna noche, o dos, o tres... Después de tí no hay quien pueda contener todo esto que habita en mí y aún sin quererlo, sin poder evitarlo, goteo y me escurro sin remedio. No pretendo defenderme por que no tiene sentido. Ya en estos tiempos ni siquiera los super héroes, los niños exploradores, las dulces viejitas, es más ni siquiera yo defiendo las causas perdidas.

3 comentarios:

  1. Una sombra dibujada en la pared.

    Pataleo existencial a deshora o añoranza que se disuelve en lo irremediable.

    Emotivo texto, querida Lilymeth.

    Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  2. Deshojándote el alma como una flor seca. Hermoso y triste, muy bueno.

    ResponderEliminar
  3. Se inicia con un curiosidad y se termina, más allá del pudor, con un nudo en la garganta... aún siento ese nudo al recordar lo leido, Lilymeth....

    ResponderEliminar

*