4 de septiembre de 2013

Aquella Conferencia sobre buenos modales en Lanús

EDUARDO MOLARO -.

/ Del Atlas Desmemoriado del Partido de Lanús

Independientemente del objetivo final de cada debate filosófico en Lanús (esto es: una gresca generalizada como cierre del simposio), en cada conferencia realizada en distintos foros lanusenses cada tanto podía sobrevivir una idea revolucionaria, un concepto edificante o una invitación a dormir la s...iesta con nuestra vecina de asiento.

Y La VI Conferencia sobre buenos modales, realizada en la Cámara de Comercio de Lanús, no fue la excepción.

Aquella jornada fue presidida por el cornudamente insigne Dr. Eloy Guampetti y contó con la presencia, entre otros y para fastidio del mentado Guampetti, del poeta Edmundo Morales, el filósofo Heráclito D´Exceso y el sicólogo Danilo Vatolaro, autor de Educadamente, te mando a la mierda.

Harto sabido es que este trío no era bien visto por buena parte de los círculos académicos de la zona, pero más sabido aún era que su poder de convocatoria y sus polémicos procederes garantizaban el éxito de cualquier velada lanusense.

La apertura del evento estuvo a cargo del Licenciado en Ceremonial y Protocolo Ismael Anfitrión.

Después de algunas disertaciones inundadas de arduo sentido común, hizo su presentación el mencionado Dr. Guampetti, sin romper demasiado el molde. Reproducimos aquí algunas de sus remanidas palabras.

¨Como bien dijo el Licenciado Anfitrión, los buenos modales nos convierten en mejores personas. Nada nos cuesta decir ¨Por favor ¨o ¨Gracias ¨; nada nos perjudica ponernos de pie ante la presencia de una dama¨.

Cuando la concurrencia estaba a punto de acalambrarse sus mandíbulas en el enésimo bostezo, le tocó el turno a nuestro Heráclito D´Exceso, el polémico filósofo de la calle Posadas, que ya iba por la cuarta botella de cerveza.

¨Los buenos modales, más que nuestra racionalidad, nos hace diferentes de otras especies. No por refinamiento le corremos la silla a una dama (o como dijo el cornudo de Guampetti, nos ponemos de pie cuando llegan a nuestra mesa), sino porque son nuestros deseos más abyectos los que nos obligan a intentar ser aceptados. Dicho de otro modo, hacemos eso porque nos queremos coger a la mina.

Y ustedes dirán (en medio de esa cara de horror del Ingeniero Balmaceda en la primera fila, que parece no haber deseado nunca a una mujer) ¿A qué viene esto de la comparación con otras especies? Simple, respondo: Los animales no necesitan abrirle la puerta del auto ni comprarle perfumes a la hembra que intentan garcharse.

Por eso, queridos amigos! De allí la importancia de los buenos modales! Son la clave para que nuestra especie se siga multiplicando!¨.

Ante el aplauso cerrado de la concurrencia, Heráclito se puso de pie, saludó con la V de la victoria, guiñó un ojo y –tratando de explicar vaya a saber qué cosa- caminó unos pasos para pararse al lado de una planta que decoraba el escenario. Tomó alguna de sus hojas y prosiguió:

¨La naturaleza habla a cada instante, queridos lanusenses. Ella se revela a través del verdor de esta planta, del azul del cielo, y de este suave sonido de las aguas al correr por entre los pedregales.
Nuestra propia naturaleza es muy otra. Pero allí están los sobrevalorados buenos modales para disimular un poco nuestra proverbial animalidad ¨.

Luego, Heráclito sacudió dos veces, guardó lo suyo, se subió la cremallera, volvió a la mesa y pidió otra cerveza.


( …) Fragmento de CONFERENCIA SOBRE BUENOS MODALES EN LANÚS (del Atlas Desmemoriado del Partido de Lanús)

5 comentarios:

  1. Tierra de bravos.

    Sabroso capítulo, querido amigo.

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  2. En este blog se encuentran escritos de todo tipo, este me gusta demasiado!! Lo felicito y lo saludo con mucha alegria, me alegra mi tardecita!

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  3. También tardíamente, gracias, Darío!

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