12 de febrero de 2014

Claudio Giaconi, un escritor en su trampa

Rodolfo de los Reyes Recabarren

Emulando al trágico poeta Carlos Pezoa Véliz, el escritor Claudio Giaconi (Curicó, 1927- Santiago, 2007), pasó los últimos meses de su vida en un hospital público aquejado de un cáncer pulmonar, que no por doloroso evitó que el escritor y poeta concediera todo tipo de entrevistas (la última al desaparecido periódico La Nación Domingo) e incluso añorara comerse un asado regado en vino tinto. Sin embargo, la muerte visitó antes de cumplir los ochenta años a este escritor que nació y vivió su niñez en Curicó, en el barrio de la Alameda, donde aún existe el antiguo cité construido y rentado por su familia en años lejanos. Luego partió a la capital donde se codeó con los grandes de las letras nacionales, llegando a sobresalir como uno de los escritores más destacados de la “Generación del cincuenta”, junto a Enrique Lafourcade, Alejandro Jodorowsky, Enrique Lihn y Armando Uribe. 

Gonzalo Contreras, quién reedita la obra de Giaconi en Un Escritor Invisible (2010), señala en su presentación:

“Claudio Giaconi es uno de los escritores más enigmáticos, singulares, complejos y atrayentes de la literatura chilena contemporánea. Su vida y obra, en una trama indisoluble, constituyen un caso excepcional. Su figura encarna todos los elementos y características que lo catapultaron al ámbito del mito y la leyenda. Con los cuentos de La Difícil Juventud -libro clave de la generación del 50- aparece una literatura que marca un antes y un después en la narrativa nacional. A este hito hay que sumarle Un Hombre en la Trampa, ensayo crítico sobre las obras de Gogol, Dostoiesvki, Tolstoi, Wolfe, Kafka y Camus, que conmueven por su fina erudición y lo original de sus inquietantes sugerencias”.

El viaje iniciático

Como todo provinciano, muy joven se marcha a Santiago en busca de nuevos horizontes. Fue en la capital donde Giaconi despliega con maestría sus dotes literarias, ganando premios y concursos. En 1955 recibe el Premio Municipal de Santiago por su obra La Difícil juventud, y luego, en 1960, recibe el Premio Gabriela Mistral por su ensayo Un Hombre en la Trampa. Hasta que en 1960 consigue una beca del gobierno de Italia, y se marcha a estudiar en las universidades de Roma y Lovaina. Ya con títulos universitarios en la mano, Giaconi se convierte en académico y docente de universidades norteamericanas y mexicanas, entre ellas la Universidad de Pittsburg, donde ejerce como profesor de literatura latinoamericana. Tras un largo periplo llega a Nueva York en 1972, y allí trabajará durante los 17 años siguientes como periodista y editor bilingüe de la Agencia de Noticias UPI. Regresará a su patria de manera silenciosa en 1996.

Sus obras

No obstante su ausencia de Chile y lo exiguo de su obra, su participación en círculos literarios lo levanta como figura prominente de su generación. La Difícil Juventud (1954) fue referencia obligada de la emergente juventud colérica de los sesenta. Luego publicó el libro de cuentos El Sueño de Amadeo (1959), acompañado de un ensayo-prólogo del mismo autor titulado “En Torno a la Nueva Retórica”, texto con claras proposiciones vanguardistas. El ensayo Un Hombre en la Trampa (1960), estudio analítico sobre Nicolai Gogol, se compara en rigurosidad a otro ensayo sobre el mismo autor realizado por Trotski. Con Un Hombre en la Trampa, Giaconi obtiene el codiciado Premio Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago. En 1985 publica su libro de poemas El Derrumbe de Occidente, influenciado probablemente por La Decadencia de Occidente, de Spengler.

En El derrumbe de occidente expone su mirada de casual habitante neoyorquino, azorado ante la gran megapolis y sus torres de Babel, en una suerte de poesía profética. A este respecto, Gonzalo Contreras plantea:El derrumbe de Occidente es lúcida poesía que desde Nueva York descifra los signos de la hecatombe venidera (11-S). En este sentido, a Giaconi le cabe la expresión benjaminiana “Avisadores del Fuego”, con la que el filósofo designó a quienes avisan las catástrofes inminentes para impedir que se cumplan”

El regreso

Luego de recorrer el mundo como profesor universitario y corresponsal de prestigiosos periódicos, regresó a Chile en 1996. Recibido como una leyenda literaria, fue seguido y aclamado por la intelectualidad más joven. Convertido en una suerte de “Rock Star”, habitó tabernas y cafés rodeado de jóvenes ansiosos y saltimbanquis tratando de robarle fama y talento. Finalmente lo tumbó la enfermedad, aunque ya era con-ciente  de que su nombre ya era parte de la leyenda literaria nacional, un espectro inmortal entre los vivos.


2 comentarios:

  1. Reconozco mi ignorancia, no lo conocía! Buena reseña, lo tendré presente.

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  2. Adriana Gomez14/2/14

    Buen artículo. Lo comparto ya!

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