22 de febrero de 2014

El corazón de la montaña

Pablo Cingolani

Sólo la tenacidad del viento pudo hallarte entre la mar de cerros; eso que sin brújula y de puro hechizo puede encontrarse sólo así, descarnado y vagando, descarnándose y sin estrellas, dejando la piel en cada grieta y volviendo a sentirte a vos, cada madrugada

Sólo el verano es donde brillas tan hondo que se te puede oler, atizado en tus micas, luz de tus lavas, huella en la arena inmemorial

Sólo en la soledad total, en cada milímetro de esa soledad que es todo el espacio inabarcable es donde mora cada cometa que vuelve a habitar tu sagrada morada

Donde yo no sé que es futuro porque cada cosa es estar, cada presencia es permanencia

Y si me voy lejos, siempre te busco, me voy más lejos, te siento cerca

Sólo cuatro destinos me arrecian y a los cuatro, con vos, los siento juntos.

1 comentario:

  1. Simplemente nos ve pasar y nos acaricia con su alma cósmica.
    Un abrazo fuerte mi querido amigo.

    ResponderEliminar

*