12 de junio de 2014

La piel y el papel

EDUARDO MOLARO -.

/ Del Atlas Desmemoriado del Partido de Lanús. Página 55 – Artistas y patanes lanusenses: Los hermanos Morales.

Marcial Morales era el galán de la ¨Barra Poética¨ y hermano del poeta Edmundo Morales, cuyo aire melancólico podía hacer pasar por bailarín de comparsa al mismo Agustín Magaldi.

Marcial, paradójicamente, quería ser poeta. Sin embargo, su hermano Edmundo justificaba la incapacidad de Marcial de internarse en los oscuros pasillos de la poesía amparado en el siguiente razonamiento:

¨Para poder levantarse a una mina hay que tener pinta o tener chamullo. Vos ya tenés pinta. Sería obsceno tener ambas cosas¨.

Pero a pesar de la arbitraria sentencia de su hermano, Marcial intentó munirse de algunas nociones que lo ayudaran a convertirse en poeta. Suspendió la compra de ¨Isidorito¨ y comenzó a leer a los clásicos: Lope, Calderón y Quevedo, que seguían escribiendo sin advertir que Marcial se había dormido en la página seis.

De todos modos, pensó que podía lograr ser poeta a través de su propia inspiración. Pensó en su noviecita de la Calle Pico y horas más tarde nació su primer poema, ¨Las tetas de Leticia¨, cuyo título denota de antemano la ausencia total de sutileza :

Yo veo que en cada sueño
mis manos siempre acarician
un par de enormes pomelos…
…Son las tetas de Leticia

Son juguetes de mis dedos,
son mi más loca delicia…
quiero llenarlas de besos!
…Son las tetas de Leticia

Marcial entregó a su enamorada el poema que él le había escrito y ella –emocionada- comenzó a leerlo. Luego casi llama a la fuerza pública.

Pero Marcial no era hombre de renunciar ante el primer tropiezo. Pensó que inspirarse en una mujer era limitado y subjetivo; se propuso, entonces, incursionar en temas que involucraran a las eternas interrogantes de la humanidad. Consultó a su hermano Edmundo sobre el particular y éste le dijo:

- ¨Las personas de espíritus mas delicados se interrogan sobre aquello que no tiene explicación posible : La muerte, el olvido, el amor, el alma, el tiempo ...¨

Con su propia interpretación sobre las interrogantes, Marcial emprendió un nuevo trabajo: 

¨¿Dónde carajo dejé el calzoncillo?¨, poema interrogativo con cierto aire lunfardo.

Me escondiste en el balcón
porque llegó tu marido.
Y yo me puse bordó,
porque acá afuera hace frío.

Después me agarré las pilchas
apurado en el pasillo.
Compruebo al pasar revista…
¿donde dejé el calzoncillo ?

Tal vez entre tus cobijas…
...esto sí que me da bronca!
Se me paspan las verijas
porque voy sin ¨zolcillonca¨

Marcial, ilusionado, le mostró el poema a Edmundo. El poeta, tratando de no desalentarlo, se ofreció a modificar algunos versos. Luego de unos minutos, Marcial leyó las pequeñas modificaciones que su hermano había hecho en su poema, que ahora se titulaba ¨Desnudo de ti¨ 

Como oculto del destino
de saber que no eres mía
Yo me adueño de este frío
y de esta triste agonía.

Y en las ropas del olvido
que arrugadas van en mi,
sé lo mucho que he perdido:
Estoy desnudo de ti.

Tal vez dejé en tus cobijas
mi sueño, mi porvenir
y el saber que iré en la vida
siempre... desnudo de ti.

Marcial, indignado, estrujó el papel en la cara de Edmundo, quien no entendió si el poema no le había gustado o si le había gustado lo suficiente como para advertir que aquello de ser poeta no era para Marcial.

Pero aquel incidente no impidió que juntos salieran de bailongo y borracheras a cosechar los besos de las damas generosas.

Durante una de esas noches procelosas, Marcial miró a su hermano con el afecto que solo dos amigos pueden poner en la mirada y en medio de su borrachera más gloriosa despachó su rima más precisa:

¨Yo no preciso papel
para llegar a la piel...¨

Dicho esto, besó a la dama de turno, esbozó una sonrisa aguardentosa, tumbó la cabeza sobre la mesa y se quedó dormido.

Despertó en una cama que no era la suya y con unas manos femeninas que lo acariciaban.

Sonrió nuevamente y bendijo su suerte. Supo que jamás volvería a escribir poemas.

No hacía falta.

10 comentarios:

  1. Para levantarse a una mina hay que tener pinta, chamullo o guita!! En los tiempos que corren es fundamental y a muchas les da por no tener prejuicios sobre la forma en la que se hacen sus tipos del billetín así que a ponerse al día!
    Buenísmo como de costumbre amigo poeta y narrador.
    Abrazos :)

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    1. No crea, amiga Lore. El billete compra, no seduce. Hay allí una diferencia.

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  2. La buena poesía va de añadidura, implícita, levemente encubierta, o como un todo. Edmundo ya es una leyenda, y su hermano, el aedo predilecto de Leticia. Muy bueno, querido amigo.

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  3. Poesìa y una moneda para pagarse el trago, eso es un buen galán.

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  4. Una pena que jamás volviera a escribir poemas. Muy bueno el texto en su conjunto. Marcial es un nombre típico de la isla de Lanzarote. Siempre había algún Marcial en la familia. Los personajes son genuinos. La prosa unida a la poesía es una excelente combinación. Enhorabuena.

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    1. Muchas gracias, querida encarna! Me gustó ese dato sobre Lanzarote. Dato que - es justo decirlo - yo ignoraba sólidamente.

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    2. Los primeros colonizadores oficiales de la isla levantaron una primera edificación en honor de "San Marcial del Rubicón" pasando este santo a ser uno de los patronos de la isla. Había leyendas de todo tipo al cabo de los años. Por ejemplo decían que si alguien trillaba la cosecha en la era el día de San Marcial se les quemaba la paja. Esas cosas contaba mi abuela que no era creyente en absoluto.

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    3. Hermosos datos. Gracias por compartirlos, querida amiga. Ya me ha obligado a buscar en google.

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