19 de mayo de 2015

Así muere un compañero


PABLO CINGOLANI -.

Cuando Boromir agoniza
Sólo recuerda la belleza de la patria

Las torres celestes y blancas que la defienden
Los fuertes brazos de los soldados
Que dan la vida por ella
Como en San Lorenzo, como en Malvinas

Cuando Boromir está a punto de morir
Clama a Aragorn, el rey cerril de Gondor
Capitán de los Pueblos Libres, como Artigas

Exclama, sangrante: oh, mi hermano, yo te seguiría…
Mi comandante, mi señor… expira
Aragonr lo abraza y llora sobre su cuerpo inerte

Luego, por su aliento, Aragonr se enfrenta sólo contra todos los orcos
Conjurando al mal, propiciando que todo el mal del mundo
Acabe, cese, se esfume, desaparezca

Luego, por su memoria, Aragonr rinde ofrendas fúnebres al compañero caído
Lo arropa y lo arroja a las aguas y pronuncia, como el Mío Cid
Esas santas palabras que siempre nos inspiran
Oh, que buen vasallo fuera, si buen señor tuviera…

Por la libertad
Por la liberación
Por el pueblo de mi patria
Por esas torres celestes y blancas
Por Belgrano y por San Martín
Por Felipe Varela y sus montoneras
Por el destino.

1 comentario:

  1. Viva la Patria! Ideal este poema para revivir mi sentimiento argentino estando con los pies en Chile. Viva también Boromir y Tolkien.

    ResponderEliminar

*