28 de junio de 2015

"...à Valparaíso", de Joris Ivens


MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ -.

He viajado en cuatro ocasiones a Valparaíso, estancias de varias semanas, meses. No puedo decir que conozca la ciudad como la palma de la mano, porque eso es imposible. Tengo algo pendiente con Vaparaíso, algo literario -dos libros empezados y nunca acabados- y algo personal, oscuro, que tal vez acabe de manera literaria o tal vez no. Ya no me hago ilusiones. He sido muy dichoso en esa ciudad y también he conocido algunas tristezas profundas, de esas que no hay vida que no encierre. A todos nos toca envejecer y no lo hacemos del todo bien. Siento nostalgia y escucho al gitano Rodríguez, me digo el verso de Neruda, el volveré a vivir tu encrucijada, y no me canso de ver imágenes de ... à Valparaiso, la película de Ivens y Marker, con canción impagable de Germaine Montero, la amiga de García Lorca y de Mac Orlan; pero hay algo más. A veces, en el lugar más insospechado, me llega el olor de la niebla, el del puerto, a gasofa, eucalipto y algas en madejas; y si cierro los ojos puedo oír el griterío de los vendedores del Cardonal, el bramar nocturno de las sirenas en la niebla, la lluvia del invierno austral, el ruido de los pasos en el entarimado del Cinzano y del batir de la coctelera de Rodolfo con los piscos, el ruido de las olas en la Costanera, desde Caleta Membrillo, camino de Las Torpederas; puedo ver el color del zapallo y el del piure, el de las palmeras de la plaza Echarruen al anochecer, por encima de los tejados y el vuelo de las gaviotas, y el del Aconcagua, a lo lejos, al amanecer desde Cerro Playa Ancha, y sentir el olor del aceite del ascensor Artillería, mientras gira su rueda, y palabras que me hablan de Neruda, Aldo Francia, Pancho Coloane, Edwards, de los barojianos Juan Uribe-Echevarría y Salvador Reyes con su Puerto de Nostalgia, y de Raúl Ruiz al comienzo de Las tres coronas del marinero, versos de Ennio Moltedo y de Juan Cameron, y de Guillermo Quiñonez... Volveré a vivir tu encrucijada, de papel y tinta o de pasos contados, eso seguro. Y vuelta... Nous irons à Valparaíso!



Imagen superior: Fotograma de la película "...à Valparaíso", de Joris Ivens

Publicado originalmente en el blog del autor: Vivir de buena gana, 16/12/2012

3 comentarios:

  1. Nuestra ciudad de la furia. Gran artículo.

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  2. Tengo la impresión de que cada uno de estos valiosos textos forma parte de tu obra mayor sobre Valparaíso. Un mosaico que conformará una magnífica obra y donde cada parte es una obra de arte en si misma. Un tremendo gusto leerte, querido amigo.

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    1. Esa es una de la caras posibles, hay otras, mucho menos amables... No puedes dejar pendiente libros en los que sabes que hay algo más en juego que el mero esteticismo, la remembranza. Libros pendientes, cuestiones pendientes. ¿Cuándo escribes con más intensidad de algún lugar cuando estás en él o cuando lo has perdido? Y si no escribes, si no terminas sobre todo, ¿no será porque temes lo irremediable, lo que no tiene vuelta, admitir que fue el último viaje? En fin, incógnitas y perplejidades de madrugada de verano (acá) con mucho trabajo pendiente por delante.

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