18 de junio de 2016

Esclavo

EMANUEL MORDACINI .-

Intento limpiar mi imagen literaria, borrar de mi pasado un puñado de textos que parecen empecinados en complicarme la vida. A mis 37 me veo sobrepasado por la basura que publiqué a lo largo de casi una década. Tras el hambre, los vómitos de bilis y la forzada sobriedad, recién ahora me doy cuenta de todo aquello. Soy otro desde entonces. Pero el monstruo sigue ahí, agazapado, recordándome en todo momento que el ser humano es esclavo de sus palabras. Ciertas heridas son inmunes al paso del tiempo.

Pienso en J. G. Ballard. Con más de cuatro décadas a cuestas, logró publicar "Crash" en 1973. La cronista Mariana Silva cuenta que el primer editor al que le ofreció el libro sentenció sobre el manuscrito: este autor necesita ayuda psiquiátrica. Hay espanto y hay gozo lúbrico en "Crash", sobre el choque de autos como erotismo y mucho más (léanla si quieren saberlo; no soy reseñista).

Si algo caracteriza a Henry Miller, Charles Bukowski o J.G. Ballard es que sus textos abordan el sexo desde una perspectiva nihilista, anárquica, con el placer supeditado a la realidad. Las nuevas escritoras confunden arte con pericia sexual. Lo de ellas se acerca más a Alessandra Rampolla y Sasha Grey que a Anais Nin o a “La Historia O". Que muchas de estas chicas, todas muy hipermodernas, terminen dando seminarios sobre cómo usar un vibrador o el gel estimulante, no es para nada casual. Calientan, sí, pero la literatura pasa por otro lado (capaz que pase por mi esquina, la muy putaza, y yo esté durmiendo).


A diferencia de muchos (una abrumadora mayoría, en honor a la verdad), a mí "Into the wild" no me movilizó en nada. Sólo me causó rechazo, fatiga y agotamiento. Ni siquiera me provocó tristeza, sino solo un hastío incomprensible que me costó semanas quitarme de encima. Y no es que tienda a las historias amables. Me encuentro lo más lejano a todo  eso. Quizá sea por Sean Penn, cineasta. Siempre me cayó mal, sinceramente. Tendría que escribir algo al respecto, pero hasta eso me da paja.

1 comentario:

  1. Me gustó la versión literaria y original de Into The Wild. Me pareció una narrativa dinámica e indagadora. La película la vi mucho después. Me gustó el paisaje pero para nada la narrativa, sobre todo eso de meter una piba para proponer una chispa erótica.

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