31 de agosto de 2016

Tiempos de ceguera / Marisa Peña


MARISA PEÑA

Hoy quisiera que alguien me salvara,
un héroe de la vida cotidiana,
un miliciano de las cosas sencillas,
un joven corazón sin cicatrices,
un amigo sin más,
un asidero, donde colgar mis miedos y mis penas.
Hoy quisiera que alguien sostuviera
entre sus manos fuertes y valientes,
toda mi cobardía hecha pedazos,
y me dijera ven, sencillamente,
sin aspavientos, sin falsos halagos,
empujando mi ánimo maltrecho
más allá de los versos,
de los libros inéditos,
de las palabras huecas.
Hoy quisiera que alguien me arrastrara
fuera de este refugio en el que habito,
me ayudara a limpiar las telarañas,
a colgar de una cuerda lo que ha de ser lavado:
las sábanas gastadas,
la tristeza baldía,
la yerma soledad de las derrotas…
Y después de tenderlo todo al viento,
me ofreciera su hombro solidario
donde apoyar mi frágil entereza,
mi decepción vestida de domingo,
para poder, de nuevo, caminar.

Marisa Peña, Tiempos de ceguera
Imagen: Despedida en la lluvia, Steve Hanks

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