31 de diciembre de 2016

Memorias de un arrecife


 PABLO CINGOLANI -.
He visto al capitán de un ballenero danés
Pegarse un tiro, rotundo y limpio
Cuando todo el esperma de las bodegas
-y su blanca nave-, se derramó encima mío
He guiado a un traficante de opio
Vociferaba a los suyos, y a mí
Me alababa igual: a los gritos. Me echaba loas
Sin ti –juraba- hubiera rumbeado hacia el Índico
Un derrame de petróleo casi me asfixia
Fue un día triste: tuve que enterrar
Miles de hipocampos y dos sirenas
La mía es así: una historia escueta. Sigo aquí
Naufragios, atardeceres, tempestades
Una historia breve es. También una historia feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

*