5 de enero de 2017

Medio millón de visitas: un millón de ojos



PABLO CINGOLANI -.

A Muzam y a Lorena
A Borges le obsesionaba la cifra. ¡Imagínate que un millón de ojos lean tu blog! Desde San Fabián de Alico, además. Es como decir: un millón de ojos se posaron también sobre las faldas del Malalcura. Es como decir: un millón de ojos contemplaron el agua de sus ríos, el aire fértil de sus campos, la alegría vital de su vida propia.
Medio millón de lecturas: es un prodigio tecnológico –la red, la maldita y la bendita red- pero también, y sobre todo, es un quehacer humano, es el trajín y es el empeño, es la persistencia y es la insistencia,  de ustedes lo que facilitó el hallazgo, su consecuencia, el casi-milagro de que un sitio independiente, de literatura además, celebre que un millón de ojos –medio millón de lecturas, me insisto- lo hayan frecuentado, como a la cumbre del cerro, como al cristalino arrullar de sus arroyos, con la calma propia del que se dispone a leer, a compartir una lectura. Como si lo estuviera haciendo –quiero creer esto, y esto es fundamental- desde el mismo San Fabián de Alico.
Porque, diré y lo diré con ganas: el mérito del blog es que se nutre, se fortalece y se irradia desde allí, desde San Fabián. No es lo mismo, ahora que todo es lo mismo, ahora que da lo mismo una matanza de niños que el culo de una artista en los medios masivos, no es lo mismo, insisto, no sería lo mismo, si el blog no estuviera anclado –como un muelle de ilusiones- en el puerto lírico y montañés de San Fabián de Alico.
Desmentir que las urbes son el polo magnético de la cultura; desandar los pasos que nos llevaron a convertir el mundo en un enjambre –una colmena- de psicóticos; volver a las esencias –como quería Pound- para defender, desde el arte, al bosque, al silencio, a la musa. Convertirlo todo en poesía, en una poética irrenunciable, que nace, se afianza y se eleva a los cielos desde San Fabián, desde San Fabián de Alico. Eso es el blog. El blog de un millón de ojos. El blog de ustedes, de medio millón de visitas y de todos nosotros.
¿A dónde está la libertad?, clamaba Pappo en 1971. Creo, tantas eras geológicas después de ese clamor, que una parte, una parte sustantiva y apetitosa de la libertad, se encuentra, sin secretos, sin fisuras, en los archivos y en la presencia/ insistencia del blog de Muzam/Lorena. Hay que decirlo así, porque la verdad es lo único que nos queda: ellos son dos gestores culturales del carajo, de fierro, almas de diamante: le meten duro a sus convicciones y a sus creencias, y lo logran, vaya si lo logran.
Celebro, con estas palabras descarnadas, puro fervor puesto en el teclado, las 500.000 visitas, el millón de ojos que penetraron en el corazón del blog que es lo mismo que decir en el corazón de Jorge y en el corazón (correntino, porá) de la Lorena.
Celebro, a la vez, que ya son seis años compartiendo el espacio cultural, la amistad virtual, el camino compartido, el destino asumido. Mi sensible agradecimiento a la María Eugenia. Fue ella la que me dijo y me dio las coordenadas: hay un escritor chileno, me dijo, se llama Muzam, ¿por qué no le escribís y publicás ahí tus textos? Le hice caso y no me arrepiento de haberlo hecho, ni un minuto. Gracias, Mauge, ¡hasta California!
Lo demás, como siempre, es el futuro, es la fe, es la esperanza.
Lo demás, lo que falta, lo que viene, es el encuentro. Es el abrazo, es la mirada, es el vino, es –como siempre- seguir adelante y no rendirse jamás. El caos contra el terror, como vivió y murió Pier Paolo Pasolini.
Gracias Jorge, gracias Lorena: ¡por otro millón de ojos que los lean!
Fraternal y sinceramente desde Río Abajo, Bolivia, su compañero de rutas que se escriben, se sienten y se viven

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