17 de mayo de 2017

[Otro] Epitafio


Pablo Cingolani

Aquí yacen los huesos de un poeta.
 
Aquí moran sus sueños, los que soñó
y los que, tal vez, no pudo terminar de soñar.
 
No lo lloren, no se oxiden. Resistan.
 
Tomen vino, todo el que puedan, en su memoria.
 
Escriban su nombre en la arena.
 
La memoria es como el viento.
Es invisible pero tiene mucha, mucha fuerza.
 
Aquí yacen los sueños de un poeta.
Eran también mis sueños. Era mi amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

*