22 de septiembre de 2017

Travesía


Pablo Cingolani

Cinco décadas caminando la vida

Me han enseñado algunas cosas.

Aprendí a amar al viento

Y también a carajearlo.

Aprendí a escuchar a las piedras

Y a contarles mis historias.

Aprendí a no temer a la nieve

Y que para atravesar el frío

La tempestad –como Calibán clamaba

Debía ser tu aliada, tu amiga fiel

Tu compañera y tu sombra.


Sufro con los que sufren

Hasta que dejen de sufrir.

Esa fue, es y será siempre

Nuestra bandera.


Cinco décadas de travesía

Me han enseñado algunas cosas.

De las montañas, sus huellas

De la piel, el rostro amado

De la vida, tus ojos, tu voz, tus ganas de vivirla.


Pero lo que mejor he aprendido

De los riscos, las cordilleras

Los vendavales y los abismos

Es esto:

La peor batalla es la que no se libra.

Siempre debe haber más coraje.

Siempre alguien curará tus heridas

O cantará algún blues en tu memoria.


Pero más revelador aún

Más riqueza, más dicha procura

También esto:

Es sentir, es saber, es asumir, es comprender

Que al compañero

No hay que abandonarlo nunca.

Que jamás hay que olvidarse de él.

Sea en la pelea, sea en las arenas, sea en todos estos días

Que van pasando.

Es tu compañero:

No solo compartís el pan:

Tejemos juntos los sueños.


No hay mayor dolor en esta vida

Que perder un compañero.

No hay mayor deshonra

Que dejarlo atrás.


Pablo Cingolani
Río Abajo, 19 de septiembre de 2017

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