El de la foto es mi tío Antonio. Parece deslizarse con su barco en el gran río amazónico, el río Tuy del estado de Miranda. Rio trágico, río de muerte, río que se tragó su cuerpo aún joven y esperanzado. La foto tiene una fecha que nos lleva a tres cuartos de siglo atrás, el 1950. Es la Venezuela de los sueños americanos para muchos emigrantes italianos, quien no logró huir del hambre y la miseria hacia el Norteamérica y Canadá, encontró una oportunidad en la Argentina, en Brasil y en Venezuela, la patria del Libertador Simón Bolívar: “¡Viva el Libertador! Viene. Aquel hombre que lo ha obsesionado. Que ha obsesionado toda la tierra de Venezuela. Está llegando. Va a pasar junto a él. Podrá verlo pasar a caballo. Haciendo un esfuerzo le verá la cara por entre las rejas del ventanillo”. Así narra la guerra de Independencia de Venezuela Arturo Uslar-Pietri.
Venezuela 1950. Es su sueño que encuentro en su bella caligrafía, letras de un tiempo que fue, letras ondulantes y secuencialmente firmes. Su ultima correspondencia. “A Juan Primito con sus rebullones, tonto y bueno, lo conocí en un pueblo de los Valles del Tuy. Y a los de contraria índole: Mujiquita y Pernalete, Balbino Paiba y El Brujeador, me los encontré en varios sitios de mi país, componiendo personificaciones de la tragedia venezolana”. Doña Barbara sigue silbando, los llaneros oyen felices y se dejan llevar por el viento, tuve otros parientes por ahí, ganaderos y criaderos de caballos, los famosos caballos Purasangres o de capibaras, gente que se enriqueció mucho y que se empobreció también. Vinieron luego los años del oro negro, importaban zanahoria, cebolla y todo tipo de verduras y agua mineral Perrier de Francia. Una locura. Increíbles autos norteamericanos iban y volvían a toda velocidad, la gasolina era más barata que el agua mineral. No leímos mas a sus grandes novelistas, no recordamos a Andrea Bello. Oigo las voces de quienes huyeron la persecución, a Fedosy Santaella y a Carolina Lozada que sigue en su amada Venezuela.
Escribió Christopher Isherwood que “en realidad muchos países sudamericanos se dividen en esos términos, en dos razas distintas; los de arriba y los de abajo”. Con William Caskey viaja a “tabula rasa” por Sudamérica, y encontrándose en Venezuela “en los muros que rodeaban el parque había carteles de circo. “Miss Aida, la hermana del demonio” y pósters de las elecciones presidenciales con retratos de Rómulo Gallegos, el apuesto candidato de Acción Democrática, también célebre novelista. Me gustaría que todos los candidatos presidenciales fuesen novelistas; sólo con leer sus libros se podría saber muchas cosas sobre ellos de antemano”.
Canta el fracaso el poeta Rafael Cadenas: “Cuánto he tomado por victoria es sólo humo”.
Maurizio Bagatin, 5 de enero 2026
Foto: Mi tío Antonio navegando el Río Tuy, Estado de Miranda, Venezuela



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