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Otros mundos nuestros mundos

A Roque Taborda Mi amigo Lucero me pide que escriba un texto para apoyar una muestra de cuadros que está preparando. Son imágenes alucinantes de un mundo que parece ajeno: son sirenas en danza perpetua en el corazón del mar. Son imágenes de un azul tan profundo que suspenden toda confusión y perforan toda oscuridad porque lo iluminan todo. Y, digo, parece ajeno ese mundo pero, ¿en realidad, lo es? Estoy leyendo en el minibús, de ida y vuelta, Conquista de lo inútil , el libro-bitácora –librazo- que Herzog escribió mientras rodaba Fitzcarraldo en la selva peruana, recién comenzados los 80s. Son imágenes alucinantes de otro mundo que parece ajeno: es un hombre envuelto en su propio laberinto existencial, disparando polisémicamente a mansalva, en medio de ríos e historias tumultuosas, atardeceres que deslumbran, pájaros que hablan. Y, digo, me digo, parece ajeno ese mundo pero, ¿en realidad, lo es? Recuerdo algo que recuerdo siempre, esa máxima romana, esa que dice que si soy
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10 libros de autores bolivianos leídos o releídos este año

1- Daniel Averanga Montiel, Clave de sol 2- Oscar Coaquira Ali, Y llegará la paz 3- Quya Reyna, Los hijos de Goni 4- Rodrigo Villegas, Yonaguni 5- Maximiliano Barrientos, Miles de ojos 6- Guillermo Ruiz Plaza, El hombre tocado de viento 7- Claudio Ferrufino-Coqueugniot, El Señor Don Rómulo 8- Leonardo García Pabón, De la literatura boliviana 9- Hugo German Vargas, Movimiento campesino en el Valle de Cliza 1935-1953 10- Roberto Echazú, Poesía completa Bolivia, país de las maravillas y país imposible, país que solo su literatura logra desvelarnos y desnudarnos, ofreciéndonos viajes de regresos y viajes futurísticos. Bolivia es un sueño y una pesadilla, algo que ocurrió mientras estamos leyendo, algo que ocurre después que hemos leído. Buenas lecturas. Maurizio Bagatin, diciembre 2022

A Vicente Zito Lema, con gratitud y en memoria

¿Quién me devolverá, Vicente Los pasos que compartimos En la Plaza del Pueblo Junto a las Madres? ¿Cómo será de nuevo ese sol Ese sol valiente de jueves De los veranos sin tregua O el frío heridor del invierno porteño Marchando y marchando Ahora que ya no vas a estar? ¿Cuándo volveremos a homenajear A los Mártires de Trelew A nuestros hermanos eternos De la fragua y la sangre derramada Que nunca olvidamos Ni olvidaremos Ahora que vos te fuiste con ellos? Te recuerdo con un gabán desteñido Las solapas altas y tu voz Que transmitía calma Esa mansa/tensa calma que sólo atesoran Los amantes, los poetas y los guerreros del alma Eso que vos fuiste Eso que me inspiró Eso que te agradezco Te agradeceré siempre Recuerdo cuando me hablabas de Pichón Riviere Y los guaraníes y cómo se templa el acero Y yo te hablaba de don Eulogio, del Tata Eulogio Frites Y los collas y de cómo las montañas me llamaban Tanto que ahora te escribo desde Bolivia Donde me acabo de enterar de tu partida ¿Te acuerd

Vicente Zito Lema (1939-2022)

“Preludio: Preguntas fundamentales que plantean las poéticas del dolor social en boca de la belleza   ¿Con qué piedras se construye la morada de los iguales…?   ¿Con qué manos se defiende la belleza…?   ¿Con qué espíritu se construye un “orden de diferencia fraternal”...?   ¿Cómo se incorpora a la materialidad de la historia la materialidad de los sueños…?   Pregunta final: ¿Qué hiciste con el amor mientras el otro sufría…?”   Tomado de Vicente Zito Lema:  Canto del dolor social y sus mitos , 2020 Compartido por Pablo Cingolani.

El ingenuo continente africano

Toni Morrison entra con toda la energía femenina mientras Duke Ellington suena el piano, la acompañan The Platters y un extraordinario Al Green. Toda la afro América está en un blues de Jimmy Witherspoon. África no es un simple imaginario imposible de describir, hay siempre algo más para imaginar; Rimbaud fue a vender armas y abandonar su sueño de cambiar la vida con la poesía, Harar y el Abisinia, comercio y confín con el mundo árabe y los legendarios griot. Tuvimos que esperar un siglo y medio para que la narración se aventure nuevamente en El recuerdo más secreto de los hombres, Mohamed Mbougar Sarr será una próxima lectura. Ayer con pies descalzos Cesária Évora, entre explotados cosechadores de tomates Miriam Makeba, hoy el grito profundo del origen de Sona Jobarteh & Band; reconoceremos un día el colonialismo y una de las grandes tragedias del siglo XX. Entraremos al agua primordial, reconoceremos la fertilidad del Sahara, la tristeza y la alegría en la melodía rasta, en las e

El último primer viernes del año

“Como casi todos los modernos tenía la decisión de sentirse feliz” -D.H. Lawrence- K’oan en las funerarias para que siga habiendo trabajo, más trabajo. Encimas de lozas de cemento encienden el carbón y challan con cervezas baratas, ofreciéndole a la Pachamama alcohol de 5 bolivianos y vino oporto hecho de pura azúcar. En las “mesas blancas” hay todo lo kitsch posible, serpentinas chinas, banderitas coreanas, dólares y euros, contrabando argentino. Un árbol de navidad enorme, el más grande del país de las maravillas, fue encendido anoche por el burgomaestre, el mismo que prometió recuperar las lagunas secas de la que un día fue la “ciudad jardín”. Desde enero hasta octubre de este año alrededor de 32.000 niños han cruzado el Darien Gap para llegar a los Estados Unidos, son datos del Unicef…en treinta y cinco años el Amazonia perdió el 10 % de sus bosques, son datos del WWF…en el país de las maravillas en 2022 aumentó del 4 % los cultivos de la hoja sagrada, no sabemos de quien es el dat

Un psicópata, dos poetas y la cámara de gas doméstica

Márcia Batista Ramos "Me resulta difícil entender tu muerte en Londres/ en la niebla, como me resulta difícil/ entender mi vida, aquí en la claridad" Yehuda Amijai Lamentablemente, el mundo es machista y misógino, a eso se suma que las historias son mal contadas, porque siempre ocultan algo, siempre hay una parte que no fue conocida, siempre aparecen versiones oficiales dirigidas, en fin, la verdad es mutilada de muchas maneras antes de salir a las calles. Desde el ateniense Alcibíades Clinias Escambónidas, el psicópata prototípico que tenía un encanto irresistible, pero que era capaz de violencia y traiciones indescriptibles, por más patético que parezca, nuestra sociedad favorece la psicopatía y el narcisismo funcional. El mundo está poblado de psicópatas narcisistas, feminicidas y parece no importarse a la hora de premiarlos y reconocerlos en algún campo que puedan sobresalir, como la literatura, por ejemplo. El escritor inglés Edward James Hughes (1930 -1998), más conocid

Miguel Sánchez-Ostiz regresa a tientas entre la niebla

Diego Medrano Tuvo todos los premios (Herralde, De la Crítica…) en ese tiempo vivo donde significaban algo, sus libros fueron flor de cuño y estigma contra pusilánimes (Las pirañas, No existe tal lugar, La caja china, Peatón de Madrid, La nave de Baco), la proximidad de barateros, buhoneros, borrachones y bebedores le salvó de cualquier integración posible. Miguel Sánchez Ostiz es leyenda y vuelve como tal: Ahora o nunca (Editorial Renacimiento). Sus libros huelen a quemado, a barra mojada, a copas dejadas a la hosca, a humo de pajas, a “vita pericolosa”, a niebla herida. Su lenguaje nervioso no tiene rival posible. Ahora o nunca destila días pasados (2016) pero el hechicero siempre fue escritor sin género. Diario nuevo más que nuevo diario, cambio de vida, el invierno y la paciencia, jamás prisionero del rencor ni moralidad por cuatro perras. Las pirañas iban de eso: una vida moral, una escritura moral, entre tanta risotada y puro encendido, entre tanto pijodandi y boom del ladrillo,

Zirkus Palestina

Claudio Ferrufino-Coqueugniot/2007 Dice Eyal Halfon, el director, que vio remanentes de la carpa circense alguna vez. Implicaría certitud del hecho: la visita de un pequeño circo ruso a los territorios ocupados de Palestina durante la Intifada. Zirkus Palestina (Israel, 1998) no es un filme político en el sentido de militancia, sino más bien una comedia cuyos entretelones pueden alcanzar densos tintes políticos. Halfon trata a israelitas y a palestinos por igual, con sus defectos, sin hacer exégesis de ninguno. Hay sensibilidad en su lente aunque su ironía ataca mayormente a sus compatriotas, a la falsa legitimidad de la ocupación. El argumento burlón e incisivo no le quita seriedad. Hay un tenso momento, que fuera censurado cuando salió la película y que se incluye en el DVD: aquel en que el productor local del espectáculo es obligado a bajar del automóvil por un soldado israelí y a sacar de entre los cables de electricidad una bandera palestina recién colocada. Su hijo lo hace en su

Polentones

…oigo algo de mi cultura. Debíamos haberla inventada nosotros, los friulanos, la chicha. Lo compartimos a voz baja yo y Marina mientras de unas tutumas don Félix nos invitaba un rico néctar de Aramasí. No sé cuál es la más rica, gustos son gustos y gusta lo que nos ofrece placer. La primera polenta blanca recién “brustolada” en los fierros ardientes de la estufa a leña, entraba en el tazón de leche manchado con algunas gotas de café, esta estaba preparada con el maíz Madreperla, de nuestras zonas. O la otra, recordando a Rosaura y Arlequín, en una comedia de Carlo Goldoni, cuando la poesía se adueña del hambre y la vuelve menos extrema, así describiendo la preparación de la polenta, transfigura literariamente la pobreza: “Llenaremos de agua una hermosa caldera y la colocaremos sobre las llamas. Cuando el agua comience a murmurar, tomaré un poco de ese ingrediente, en polvo tan hermoso como el oro, llamado harina amarilla; y poco a poco lo derretiré en el caldero”. Y sigue la comedia: “

yo, de mayor, quiero ser de La Familia

Pablo Cerezal Desde que tuve uso de razón siempre quise ser un gánster Ray Liotta, como Henry Hill, en Uno de los nuestros Pocas veces en la historia del cine una voz en off ha inaugurado una película sentando tan claramente las bases de la misma y, de paso, de toda una realidad social que, nos guste o no, deberíamos asimilar. La existencia de la mafia, de los criminales reunidos bajo el frágil caparazón de las reglas no escritas, de los vínculos fraternales de clanes que se fraguan en torno a la genética del origen: La Familia. Lean los periódicos si no me creen. Están aquí, entre nosotros, aunque no vistan sombrero de ala ancha ni corbata de nudo imposible. La Familia existe aún hoy, y no solo en las pantallas de cine. Está instalada en nuestras viviendas vía televisión, por ejemplo. Encendemos el aparato y asistimos estupefactos a la máxima eterna de La Familia: unos pocos han de vivir a cuerpo de rey a costa de una gran masa de fracasados. Es la ley del mercado. Ray Liotta lo dejó