30 de mayo de 2011

Cinco millones de años


PABLO CINGOLANI -.

Me ves, Chimán, desde el fondo de tu historia
Cinco mil años me separan de la mía, de mi historia
Cinco millones de años, vos has escrito la tuya, en los montes

Un día, los míos, vinieron con furia a destrozarte
Te empezaron a alejar -cuatro millones novecientos noventa y cinco mil años- de tu propia historia
Eso, nosotros, lo llamamos desarraigo –Heidegger lo decía en alemán y sonaba casi tan trágico como en castellano
Eso nosotros lo llamamos desarraigo, y es imperdonable
Para algunos de nosotros, eso no tiene perdón, ni olvido

No merecías eso, Chimán
No merecías tanto desprecio, Chimán
No merecías tanto maltrato, hermano

Te veo, desde el fondo de tu historia
Te veo cinco millones de años atrás
Y te veo fuerte, Chimán, casi como te veo ahora

Habrá, digo, que restarle a tu historia esos últimos y desalmados cinco mil años
Habrá, digo, que quitarle todo lo que Occidente te trajo
Habrá que acabar con todo ese desarraigo
Habrá, es un decir, que volver a empezar,
como siempre en estos casos

Me ves, Chimán, como yo te veo
Te veo, Chimán, ¿vos que ves, hermano?


Pablo Cingolani
Río Abajo, 28 de mayo de 2011

5 comentarios:

  1. Anónimo1/6/11

    Magistral

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  2. Una mirada que pone los atropellos de historia en el banquillo de los acusados.

    El sentimiento de desarraigo hoy parece ser generalizado.

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  3. Yo os veo, Chimán
    con la mirada baja
    porque siento vergüenza
    de encontrármela
    con la tuya y
    que tus ojos negros,
    fijos en los míos,
    me digan, con una mirada,
    que los hombres occidentales
    somos carroña,
    somos insaciables bestias
    que ni siquiera esperamos
    a que la presa
    haya muerto
    para atacar.

    Estremecedor poema.

    Un fuerte abrazo.

    7 de junio de 2011 03:53

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  4. Precioso y preciso. Muy bueno.

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