27 de agosto de 2012

Dos, tres almohadas

LILYMETH MENA -.

De pronto me encuentro sin tu presencia, sin la dicha que tu sexo me da al amanecer el día y despertar pegados; tu olor aún no se extingue del todo de mis ropas o mi piel. En las arrugas de las sábanas puedo todavía adivinar tu graciosa silueta silente que me mira acusándome de abandono, del pecado imperdonable de dejarte partir cuando sale el sol y se termina el sueño. Por que sabes, vida, eres tú el más profundo de mis sueños.

Las aves cantan y beben agua de la fuente del parque, las hojas nuevas reverdecen en los árboles que han sobrevivido un verano más, el mundo gira, la vida avanza y yo sin ti, tú… sin mi. 

Si supieras lo difícil que es despertar sin tu respiración sobre mi espalda, sin tu olor debajo de la nariz, sin tu sabor en los labios, no podrías alejarte así, me tienes tan poca consideración.

A veces creo que te gusta castigarme.

Me dedico ahora a pisar sobre las huellas que has dejado marcadas sobre la arena con la esperanza de encontrarte tan solo unos pasos mas adelante. Pero nunca te alcanzo. Lo más duro siempre es cuando llega la noche y no logro dormir por no tenerte; entonces dibujo con la punta de mis dedos estrellas en el techo de la habitación para cuando vuelvas, para que con la luz de tus ojos las ilumines y las miremos juntos, me gusta dejar la ventana abierta por si un día entre sueños decides venir a visitarme.

Mi ventana siempre está abierta para ti.

Que no daría yo por tenerte esta noche sobre el pequeño espacio que ocupa mi cama. Como si tuviese derecho. Como si tú quisieras. Apenas un par de metros cuadrados mullidos que huelen a mi, dos, tres almohadas, pares de manos, brazos, piernas para cubrirte del frío y del miedo a la oscuridad.

En mi cama no habitan pesadillas.

Pero se hace de noche, el cielo es casi tan negro como mi cabello, las azucenas sueltan su aroma nocturno y afuera los grillos cantan, otra noche de cama fría dibujándote estrellas en el techo, otra noche que no tienes piedad de mi.

Imagen: © Alexandra Cameron

8 comentarios:

  1. Precioso relato lleno de vida. Directo y descriptivo en lo preciso. Me ha encantado. Enhorabuena.

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  2. Parte de nosotros va quedando adherido a ciertos espacios y momentos, y en lo posterior no pueden ser disociados por quienes nos recuerdan. Y viceversa.

    Poética narración de la añoranza.

    Un abrazo, Lilymeth

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  3. Ludmila Alonzo29/8/12

    Así mismo extraño yo a mi ex-pareja aunque muchas cosas se hayan impuesto para decidir que no es posible estar juntos, le sigo necesitando.

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  4. Raúl de la Puente29/8/12

    Hay quienes escriben como azucenas nocturnas. Es su caso.

    Un placer leerla

    Raúl

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  5. Despertar de repente y darse cuenta del vacío a un lado es una de las peores experiencias. Si está cerca o al regresar, el espanto dura poco pero si se es consciente de que no volverá salirse del trance es una misión imposible.

    Muy bueno, un abrazo.

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  6. Muy sensible, me gusta cómo escribe y cómo siente. Lindo texto. saludos

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  7. Sensible y poético. Se siente muy profundamente lo leído.

    Un gusto, Lilymeth.

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