2 de mayo de 2013

The Rolling Stones, mi traducción / Por Pablo Cingolani


 Angie

Che, Angie, vos no me dijiste que el mundo era una porquería
Vos no me lo dijiste
Me contaste que el mundo estaba lleno de ángeles y de gente buena
Poetas y vagabundos
Pero cuando conocí ese mundo
No era así, Angie
Estaba lleno de malvados, de gente malvada, de gente que yo no puedo querer


Pero Angie
Yo sé que en el fondo no tenés la culpa
A vos también te vendieron la idea de que el mundo era una buena cosa
Que la gente es buena, que somos todos iguales

A mí me pasó la vida por encima, Angie
Y entendí que los sueños podían transformarse en pesadillas
Y entendí que los sueños podían no ser eso

Pero no me rendí, Angie
No quise, no lo siento
Y aunque todo se vaya al carajo
Y aunque nunca más haya luz
Vos creé que puede ser así
Que el mundo, Angie
No es cómo nos dijeron que era
El mundo es como nosotros
Sólo cómo nosotros
Creemos que es.


Like a rolling stone

Siempre pensé que ese álamo del camino
Nunca se vendría abajo, y ya ves, lo tiraron, lo entramparon
Dijeron: esta es nuestra casa, esto es el progreso
Yo les dije que sólo el rock and roll nos salvaría
Que si salvábamos al álamo, nos salvábamos todos
Les ofrecí dinero, me desesperé –por el álamo, por vos también
Pero ellos igual lo cortaron, igual lo hicieron mierda
Igual se lo comieron con los pajaritos y con las metáforas

Siempre pensé que a ese árbol del camino
Se lo podía salvar –que era un árbol especial, único
Por eso le dije a los compañeros que lo respetaran, les dije que había que quererlo
A ese árbol nomás, a esa historia
Igual ellos se cagaron, me dijeron:
¿De dónde vamos a comer, Pablo, si no cortamos a este árbol, si no lo comemos, si no lo amputamos?
Y se lo comieron, y en el festín de saciarse, ¿qué iba a hacer? ¿Negarlos?
Yo compartí con ellos

Siempre pensé que ese álamo del camino
Compartiría con nosotros la revolución
Que no habría secretos entre nosotros
Y que nosotros nunca tendríamos secretos con él

Pero ellos, mis compañeros, se lo comieron
Y yo me comí con ellos al álamo que tanto amaba
¿Y qué iba a hacer, si ellos tenían hambre?
Y qué iba a hacer: ¿decirles que lean a Lenin?


Let it bleed

Déjame que sangre
Déjame que muera si yo quiero morir
Déjame que yo haga lo que quiera
A nadie le importa, sólo a mí

Buscamos en la arena, en la sangre, en el destino
Algo que nos diga que carajos somos
Algo que nos aliente, algo que nos inspire

Y si no lo encontramos, le echamos la culpa al otro
Le echamos la culpa al otro, baby
Se la echamos como si la culpa fuera un tapiz, fuera un diván

Por eso, déjame que sangre, déjame que sangre hasta el final
Yo no quiero amargarte, pero tampoco quiero que me amargues a mí
Yo no quiero verte morir, ese es tu problema, no es el mío

Déjame que sangre
Déjame que muera si yo quiero morir
Déjame que yo haga lo que quiera
A nadie le importa, sólo a mí


Angie, dos

¿Cómo te digo, Angie
Que nos vencieron?

¿Cómo te digo, che, que nos derrotaron, nos humillaron, torturaron, asesinaron
Pero volvimos, renacimos, resucitamos, Angie?

¿Cómo te digo que el día puede ser noche, y la noche, sol?
¿Cómo te digo, Angie,  lo que no te puedo decir?


Pablo Cingolani

Río Abajo, el día de los trabajadores del año 2013


4 comentarios:

  1. Anónimo2/5/13

    esto está más allá de todo comentario, es fantástico, felicidades

    Augusto

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  2. Anónimo2/5/13

    Amable, impresionante

    Josefina

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  3. Toda traducción de por sí es compleja, esta re-invención de estos populares temas musicales es una compleja y simpática genialidad.
    Gustazo leerte siempre. Saludos.

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