A Gastón Ugalde,
of course
of course
Si la noche nos agasajase
Si la noche no fuera tan absurda
Y nos permitiese volver a Presto, Chuquisaca
A ese balcón donde la dama, donde la Juana
Arengaba a la tropa
Si el silencio nos cortejase
Si el silencio no fuera tan hostil
Pronunciaríamos las mismas putas palabras de siempre
Vamos por aquí, vamos más allá
Y nos perderíamos en la puna, o en cualquier parte
Si la distancia ya no fuera un pretexto
Si fuéramos capaces de parir alas
Si el arte nos vuelve a juntar
Te llevaría, far far away, al último rincón del Omasuyo
Te elevaría hasta donde la selva empieza o se acaba
Conocerías a mi amigo, el Sebastián Durán.
Si la noche no fuera tan absurda
Y nos permitiese volver a Presto, Chuquisaca
A ese balcón donde la dama, donde la Juana
Arengaba a la tropa
Si el silencio nos cortejase
Si el silencio no fuera tan hostil
Pronunciaríamos las mismas putas palabras de siempre
Vamos por aquí, vamos más allá
Y nos perderíamos en la puna, o en cualquier parte
Si la distancia ya no fuera un pretexto
Si fuéramos capaces de parir alas
Si el arte nos vuelve a juntar
Te llevaría, far far away, al último rincón del Omasuyo
Te elevaría hasta donde la selva empieza o se acaba
Conocerías a mi amigo, el Sebastián Durán.
Pablo Cingolani
Río Abajo, 4 de mayo de 2013
1 Comentarios
Todo suele quedar tan lejos, incluso los más añorados recuerdos, pero la palabra los recobra al presente, los acerca, los reestrena en cartelera estelar.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.