5 de septiembre de 2012

Un segundo contigo

LILYMETH MENA -.

Y una tarde sucede que te encuentras sentado en el sillón en medio de la sala, los hijos (si acaso los tienes), están en la escuela o afuera con sus amigos. Tu pareja (también, si tienes suerte de tenerla o haberla conservado), se encuentra en el trabajo y llegará mas tarde o está en una reunión con amigos de la oficina.

Tú no tienes amigos por que siempre has pensado que tu amistad es algo muy importante para andar por ahí brindándosela a cualquiera. Así que ahora tienes tiempo para estar contigo. Un instante para ti.

Sin embargo no hay nada bueno en la tele estos días desde que el doctor House huyó en motocicleta a la Pampa, y Sherlock se hizo el muerto. Todo lo que queda es el silencio y la introspección.

En ocasiones es aterrador quedarse solo y mirar el complejo universo que habita dentro uno mismo. Pero es casi imposible evadirlo por siempre.

Cuando ese momento inevitablemente te alcanza, te das cuenta de la cruda realidad, cruda como los ojos de los peces recién sacados del mar.

Estas muy cerca de los cuarenta años ¿Y que has hecho con tu vida? ¿A dónde demonios se fue todo ese tiempo?¿Que hay de esa filosofía barata de vivir este día como el último de tu vida?

Pues bien, ya nada de eso tiene importancia, el tiempo perdido simplemente no volverá, lo que hayas hecho o dejado de hacer ya pasó.

Eres una persona adulta a la que ya no le interesa cambiar el mundo por que acepta que es una misión inaudita, además de cansada y ya no tienes ni el cuerpo ni el animo para ello.

Ya tienes (o debieras) una clara idea de la gente y de sus cosas, del mundo y de sus huracanes.

Pero es tiempo de que descubras el enorme secreto de la vida. Si, precisamente ahora que estas cercano a los cuarenta, a la edad gentil. Y no, no se trata de una pinche broma de la vida, esto llega en el momento en que debe llegar, ni un segundo más temprano o más tarde.

No tienes por que sentirte decepcionado, fracasado o triste por que muchas de las cosas que soñabas de joven no pudieron tomar forma, o no tuviste oportunidad de llevarlas a cabo, o por que intentaste con todas tus ganas pero todo salió terriblemente mal. 

No todos nos ganamos un premio Nobel, no hemos creado la cura para el cáncer, no construimos una casa que funciona entera con la luz del sol, no salvamos una especie en peligro, ni fuimos el primer hombre en llegar a la luna (que descanse en paz).

Pero te aseguro que todos de alguna manera hemos dejado alguna huella de nuestro paso por el mundo, así se trate de un detalle quizás insignificante a plena vista; como enseñarle a leer a un adulto, arreglar la gotera del baño de la vecina que es una anciana artrítica, dejarle el asiento en un vagón cargado de gente a la mujer con un bebe en los brazos, o enseñarle a esa mujer que acaba de quedarse ciega a usar su bastón en la calle.

Por que la vida en realidad esta hecha de esos pequeños detalles, cosas que suceden a diario gracias a personas insignificantes como tú y como yo, pero que con solo una acción cambiaron la energía sin rumbo en algo positivo.

Por que la vida es solo un instante y el presente dura solo un segundo que se recicla constatemente.

Seguramente existen cosas en tu vida de las que no te sientes orgulloso, pero recuerda que todos vamos aprendiendo en el camino. Y siempre supusimos que no seria sencillo.

Igualmente estoy casi convencida de que si miras con atención hacia atrás, habrá algo de lo cual puedas sentirte plenamente satisfecho. Y si acaso te cabe alguna duda.

Mírate al espejo y reconócete, si, aun sigues estando ahí dentro, sigues siento ese tú. O mejor aun.

Mira a tus hijos y observa tu mejor creación.

Sonríe y sigue adelante haciendo lo mejor que puedas. Como hacemos todos. 

7 comentarios:

  1. La cruel verdad! Cuanta sensatez encuentro en tus palabras, me demolió en un segundo y me revivió al instante. Me falta un poco para los 40 pero me voy preparando.

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  2. Sinceramente espero que lo mejor de mi presente no sea mi pasado, recordaré sus palabras para la melancolía retrospectiva, me concentraré en recordar lo positivo pero sin dejar de proyectarme pese a todos las modas de la vida. Espero ser una viejita alegre.

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  3. Ludmila Alonzo5/9/12

    Llegar a los 40!! Las mujeres la tenemos más dificil, cuesta mucho sentirse bien a esa edad pero claro que se puede. Pese a que hoy en día lo que más se valora en nosotras está anclado en un punto demasiado breve de nuestra existencia y eso nos pone prematuramente tristes y a la defensiva, podemos hacer un minuto con nosotras y valorarnos intimamente y continuar con una sonrisa.

    Me gustó mucho su reflexión, saludos.

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  4. Anónimo5/9/12

    Huellas dejamos muchas señorita Lilymeth. El problema es que nadie parece notarlo.
    Me gustaría comentar algo aportativo y a la altura de su reflexión, pero es un tema difícil. La sensación de haber malgastado la vida es bastante más común de lo que parece.

    Tenga usted buenas noches.

    Antonio

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  5. Algo hay, pero mentirse hasta el final es lo más fácil. Buen escrito.

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  6. He llegado a los 40 años, y la verdad, veo escasos oasis en el desierto. Pero invento los días, y sus tardes, me gusta inventar que todo será siempre mejor. Y por cierto, el tener un grupo de buenos amigos con inquietudes y talentos parecidos al mío, ayuda mucho a esta diaria prosecución de la vida.

    Un abrazo, Lilymeth. Excelente texto.

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