Como quisiera estar en Nápoles


Se la puede ver solamente a través de un caleidoscopio. La ciudad porosa absorbe todas las filosofías de los hombres. Es epicúrea y platónica, pitagórica siempre. Con la humanidad y los números sueña y se excita, canta y baila mientras la tachan de perezosa. Napule é es su canción.

Entre sus callejones se disfrazan, desnudos, miles Pulchinelas. Sobreviven al estado. Se destila alegría en cuerpos y almas, en un perfil que ha retenido todas las invasiones. Virgilio y Leopardi la cuidan desde arriba, y a millones de napolitanos bastará una pizza y un mandolino. ¿Si todo esto fuera verdadero que sería de Gianbattista Vico y Maradona?

No hay euforia que reduzca la plebe. Sigue siempre viva la sombra de Cafiero y de la otra cara de una sola moneda, Masaniello. Revolución y populismo ad hoc. Neapolis es griega y es partenopea, es cruz y delicia, amor y muerte. Siempre fiesta y lágrimas que Mario Merola condensó.

Muchos la amarán, muchos la odiarán, Nápoles queda bajo el “sterminator Vesevo”, viviendo su interminable Pentamerón, un cuento. Hoy, como quisiera estar en Nápoles.

Maurizio Bagatin, 4 de mayo 2023

Publicar un comentario

0 Comentarios